La Educación Rural continúa siendo la hermana pobre de la Educación

12 - 04 - 13 educacion ruralEn la Escuela Básica de El Romeral, fue conmemorado el día de la Educación Rural en la comuna de Río Hurtado.

El encuentro reunió a profesores, alumnos, apoderados y autoridades altamente sensibilizados por las extremas condiciones en que se desenvuelve esta actividad fundamental para el desarrollo humano. Esta comuna, catalogada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) como 100% rural, posee 20 Establecimientos Educacionales, de los cuales 15 corresponden a escuelas unidocentes multigrado, es decir, dirigidas por un solo profesor e integradas en una sola sala por alumnos y alumnas de 1ero a 6to básico, localizadas en zonas alejadas, desconectadas y de difícil acceso. Las complejidades de lograr buenos y mejores aprendizajes con estos niños se hacen, por lo tanto, evidentes toda vez que corresponden a estudiantes hijos e hijas de familias de agricultores y crianceros con baja escolaridad y fuertemente impactados por las condiciones que hoy impone la sequía.

Escasamente, sólo una vez por mes, los profesores de estos establecimientos se logran reunir a compartir sus experiencias pedagógicas en torno a sus respectivos “microcentros”, que son espacios para el análisis del quehacer docente en búsqueda de soluciones a los problemas que su situación conlleva. Debido a la configuración de nuestro Estado, fuertemente  centralista y unitario, las políticas públicas educativas invisibilizan los desafíos y la riqueza de la patria educativa en estos territorios, aplicando la legislación vigente sin el criterio suficiente para comprender, apoyar y promover la equidad requerida en la diversidad que demanda el Chile rural.

Una de las principales dificultades que deben asumir estos Establecimientos Educacionales, corresponden a que la subvención escolar, en esta situación, se sigue pagando por la asistencia de los alumnos matriculados, por lo tanto quedan alejadas de la posibilidad de mejorar sustancialmente sus resultados ya que sus precarios ingresos no logran satisfacer las enormes demandas y carencias existentes en el mundo rural. Lo mismo ocurre con los programas que el Estado despliega para el apoyo o superación de los permanentes problemas de la educación pública, como lo son la Ley SEP, o el proyecto de Integración Escolar. Estos alumnos, que son también chilenos, reciben el mismo trato en las exigencias de resultados que una escuela de la comuna de Providencia, por ejemplo, aunque sus ingresos sean infinitamente menores o aunque sus alumnos nunca hayan podido tener educación parvularia.

La Educación Rural continúa siendo la hermana pobre, relegada al patio trasero de un Chile ensimismado en sus urbes globalizadas, olvidando el origen alimentario de la Patria. Hoy, en la frenética discusión del debate por una educación pública gratuita y de calidad, ni por asomo se escucha en los protagonistas de pantalla, el baluarte del profesor rural que con sus alumnas y alumnos, alejados de los beneficios y la opereta citadina, cultiva cada día – entre montes y senderos – la herencia de Mistral por un Chile real para el mañana.