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“La pedagogía del afecto va de la mano con la exigencia, en un mismo movimiento”

Jorge Gutiérrez Sepúlveda, el nuevo director del Colegio Amalia Errázuriz, conversó, con OvalleHoy.cl acerca de su trabajo y los desafíos en uno de los establecimientos más tradicionales de la ciudad.

El Colegio Amalia Errázuriz es uno de los establecimientos educacionales con más tradición en la comuna de Ovalle. Este 2016, el directorio de la Corporación Juan Subercaseaux, sostenedora del CAE, contrató a un nuevo rector con el objetivo de iniciar una nueva etapa.

Tras un concurso público, en el que participaron más de 120 postulantes, el cargo fue obtenido por Jorge Gutiérrez Sepúlveda, profesor de Filosofía de la Universidad Católica Silva Henríquez y quien posee un Magíster en Gestión y Liderazgo Pedagógico y en Ciencias de la Familia y Afines que realizó en Santiago de Compostela. Ex director del colegio Salesiano de Valparaíso, es consultor de la Fundación Chile para la Gestión de Calidad y Mediador de Conflicto Escolar de la Superintendencia de Educación de la Quinta Región.

Gutiérrez nació en Valparaíso y es el menor de cuatro hermanos y el segundo gemelo. Divorciado, tiene dos hijos: Nicolás Ignacio y Cristina Beatriz. Eligió Ovalle porque «mi primera infancia la pasé en Ovalle. Mi padre fallece cuando yo tenía un año, un año y medio. Y mi madre se casó con una persona que era de la zona de Río Hurtado y con mi madre, desde los 5 ó 6 años, toda la familia desde el 15 de enero al 15 de febrero, tomábamos el AndesMar Bus y llegábamos hasta la Alameda y de ahí, a la casa donde estábamos con los tíos y tías, con los primos. Eso fue así desde cinco hasta los 15 años.Tengo muy buenas experiencias de esta ciudad. Por eso, Ovalle», declara, mientras reconoce su estrecha relación con nuestra zona.

¿Cómo han sido estos meses a la cabeza del CAE?

“Cada vez que uno llega a algún lugar, debe ir apropiándose de la cultura. A veces cuesta un poquito, no es fácil, tratar de tener el diagnóstico de la realidad”.

¿Cuáles son los objetivos que buscará plasmar en este colegio?

Jorge Gutiérrez Sepúlveda, director del Colegio Amalia Errázuriz (Foto: OvalleHoy.cl)
Jorge Gutiérrez Sepúlveda, director del Colegio Amalia Errázuriz (Foto: OvalleHoy.cl)

«El primer objetivo fundamental es la reformulación y reestructuración del proyecto educativo institucional. Los tiempos cambian y las exigencias son distintas. Y el CAE no obstante su nivel de exigencia académica, debe también responder en otros aspectos, no sólo los académicos”.
Gutiérrez asegura que esta reformulación “se representará a todos los estamentos de la comunidad, apoderados, docentes, directivos, asistentes del educación, y alumnos” para que juntos puedan “replantear un diagnóstico institucional y sobre ese diagnóstico, una nueva mirada de objetivos estratégicos” lo que se traduce en “cómo queremos y soñamos ver situado al colegio”.

“El segundo objetivo, es mantener y mejorar. Las exigencias cada vez son mayores a nivel nacional, no basta con que un niño salga solamente competente en el ámbito cognitivo, sino que aprenda a levantarse a partir de una caída, que no se frustre rápidamente, que desarrolle elementos de competencia blandas que son tan importantes como las competencias duras. La emotividad, los conceptos de trascendencia, todo eso lo podemos englobar en un desarrollo más integral del niño y la niña”.

Destaca que “el ámbito deportivo con el gimnasio que se acaba de inaugurar, para proyectar una perfil formativo robusto en todos los aspectos. Éste creo es uno de mis grandes objetivos en los años que voy a estar acá, en Ovalle dirigiendo este colegio: cómo buscar estrategias en que los niños, manteniendo la exigencia académica que es el pilar fundamental de lo que tiene que hacer un colegio en resultados  de aprendizaje, se desarrollen también en ámbito deportivo, en lo valórico espiritual, de la formación integral de las competencias blandas, eso es formar un todo. Ésos son fundamentalmente los objetivos que se persiguen y para eso hay planes específicos de acción, desde el seguimiento a los alumnos y profesores al acompañamiento de alumnos y profesores, eso es lo que estamos trabajando ahora con el equipo directivo, cómo ir buscando esta línea de acompañamiento».

Entre algunos ex alumnos existe la impresión de que el colegio hoy está muy alejado de la realidad ovallina, ¿Tiene algún diagnóstico sobre esto?

“Es muy pronto para hacer diagnósticos en esa perspectiva. Desde mi mirada, pueden darse situaciones que se extrapolan en lo que usted plantea, dependiendo de los distintos estilos de liderazgo, hay aspectos que estos líderes sobreexplotan en un área  o en otra, provocando esos sesgos de una mirada mucho más genérica o global.
Más allá de la mirada específica, el colegio Amalia Errázuriz de Ovalle es hoy lo que es, gracias también a los años de sacrificio y a las horas invertidas de otras personas. Yo eso lo respeto mucho. Hoy día que conozco parte de la historia del colegio, estos padres y apoderados, estos profesores y estos alumnos y alumnas , disfrutan de un gran colegio, en su estructura y de buen resultado académico, gracias al sacrificio que se hizo con el director y la directora anteriores. Eso también es bueno llevarlo a la palestra porque la labor mía va hacer continuista en perspectiva de cómo lo que ya se ha construido, se robustezca.
Y como decía, hay ciertos liderazgos y estilos que marcan ciertas estructuras. Lo más probable es que de aquí al 5 o 6 años más, El director Jorge Gutiérrez marque una línea diversa que debiera sumar y complementar a los estilos de los liderazgos anteriores”.

Miel y Vinagre

El director Jorge Gutiérrez Sepúlveda se presenta ante el octavo básico (Foto: OvalleHoy.cl)
El director Jorge Gutiérrez Sepúlveda se presenta ante el octavo básico (Foto: OvalleHoy.cl)

¿Cuál es esa impronta que pretende el director Jorge Gutiérrez?

“El lema del colegio es Educar con Afecto y Exigencia. ¿Cómo se logra el equilibrio entre ambos aspectos? La exigencia por la exigencia tiene sentido por los resultados, sí. Pero también es importante agregarle este otro especto que es el afecto y hay una frase que es ocupado en los dos colegios en que he estado: “Se cazan más moscas con una cucharada de miel que con un barril de vinagre”. En los ámbitos pedagógicos cuando un niño tiene problemas con la exigencia, primero uno debe quemar todas las etapas y posibilidades para saber si ha habido un debido acompañamiento.
Pero uno de los elementos diferenciales, es el afecto que yo le entrego a ese niño o esa niña. Y cuando ese niño o esa niña siente que son queridos, que son amados por sus educadores, así como también por sus padres, ese niño y esa niña hacen un mayor esfuerzo en rendir más y ser más. Y ahí se abren nuevas espectativas nuevos mundos que ni siquiera esos niños y esas niñas habían imaginado para su vida. Por eso es que la pedagogía del afecto va de la mano con la pedagogía de la exigencia, en un mismo movimiento. Eso es lo que busco”.

¿Y cómo hacer que esos niños y niñas formados de manera integral salgan a enfrentar un mundo tan descarnado, tan desigual?

«Si tuviera la fórmula exacta sería ministro de la educación. Qué me dice el experiencia: cuando hay diversidad de propuestas, hay diversidad de desarrollos. Primero, Una de las estrategias en lo práctico, es aumentar la oferta de talleres de academias, cultura, deportivo, artístico.
Y segundo, esto ya no es imaginería si no que es certeza, el colegio y lo dicen los estudios, aporta solamente de un 20 a un 25% en el logro final de lo que es una persona integral. El otro 75 u 80% lo da la familia. Hacia allá va otra estrategia que estoy implementando, y qué es el desarrollo de las competencias parentales, Y qué tiene que ver con cómo estoy ejerciendo el rol de padre y que no sea subsidiario el abuelo, el pariente o el tío. No. El padre y la madre tienen un rol fundamental en el desarrollo, el crecimiento y maduración de sus hijos. Lo que hacemos en el colegio, es refrendar y profundizar los aspectos valóricos, contextuales y de hábito que estos niños se ven enfrentados en el mundo actual”.

¿Cómo ha percibido al grupo humano y cómo se pasa de un estilo vertical a uno más horizontal?

“Bueno, los estilos de liderazgo marcan las conductas. El estilo mío es más participativo, pero no por ello menos exigente. Bajo esa mirada, también creo que los profesores con el paso del tiempo se van ir adaptando a este nuevo estilo de liderazgo, en la perspectiva del objetivo final que buscamos.

En estricto rigor, es el mismo, pero el fondo es distinto. Éste es un grupo profesional bastante afiatado, con objetivos claros y muy competente, lo es. Y eso es una de las mayores tranquilidad que tengo. Saber que los profesores que levantan competencias específicas y algunas genéricas en relación con su disciplina, saber que lo están haciendo, en la mayoría de los casos si no en todos, bastante bien y ese, es un piso con el que no cualquier director de colegio puede contar”.

Por Angelo Lancellotti González

OvalleHoy.cl