La participación laboral femenina superó su promedio histórico en la región, pero el desempleo de mujeres aumentó a 9,1% en doce meses, mientras el de los hombres bajó a 8,3%. Además, una de cada cinco personas desempleadas lleva más de un año buscando trabajo sin resultados, esto según las últimas cifras del Termómetro Laboral del Observatorio Laboral de la UCN Coquimbo.
El mercado laboral de la Región de Coquimbo mostró señales mixtas durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2025. La ocupación regional alcanzó las 389,6 mil personas, con un crecimiento de 2,1% respecto al mismo período de 2024, equivalente a 7,8 mil nuevos puestos de trabajo.
Sin embargo, la tasa de desocupación regional se ubicó en 8,6%, aumentando 0,6 puntos porcentuales en doce meses y 1,1 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior. Con este resultado, Coquimbo se ubica entre las regiones con mayor desempleo del país, en niveles similares a la Región Metropolitana.
Las brechas de género explican el aumento del desempleo regional
El análisis por género revela dinámicas diferenciadas que permiten entender mejor por qué el desempleo regional aumentó pese al crecimiento del empleo. La tasa de participación laboral femenina alcanzó 48,8%, creciendo 1,2 puntos porcentuales y superando su promedio histórico en la región. Esto significa que más mujeres están buscando activamente trabajo en Coquimbo que en cualquier otro momento registrado. En contraste, la participación masculina llegó a 69,6% con un incremento de apenas 0,2 puntos porcentuales.
En materia de ocupación, la tasa regional se situó en 53,8%. Las mujeres registraron una tasa de ocupación de 44,4%, con un leve aumento de 0,1 puntos porcentuales en doce meses, mientras que los hombres alcanzaron 63,8%, con un crecimiento de 0,4 puntos porcentuales.
En el desempleo, la dinámica es distinta. La tasa masculina se situó en 8,3%, registrando una baja de 0,3 puntos porcentuales en doce meses, mientras que la femenina aumentó a 9,1%, con un alza de 2,0 puntos porcentuales. Esta diferencia explica gran parte del aumento del desempleo regional y evidencia que el mercado laboral no ha absorbido al mismo ritmo la mayor incorporación de mujeres a la fuerza de trabajo.
El cobre impulsa el empleo en minería mientras la agricultura retrocede
Más allá de las brechas de género, la dinámica sectorial también muestra contrastes marcados que explican parte del comportamiento del empleo regional. La minería registró el mayor crecimiento del trimestre, aumentando de 41,6 mil a 50,7 mil ocupados. Este desempeño responde al aumento de la demanda internacional de cobre, que ha impulsado su precio a niveles cercanos a los 6 dólares la libra, incentivando la contratación en el sector.
En el otro extremo, el sector agricultura, ganadería, silvicultura y pesca experimentó la mayor caída, pasando de 38,8 mil a 31,6 mil ocupados. Esta reducción se explica en parte por la estacionalidad característica del sector, cuya demanda de trabajo es altamente volátil. El comercio, si bien concentra el mayor nivel de empleo regional con 64,6 mil ocupados, disminuyó un 2,4% en doce meses, un comportamiento distinto al escenario nacional donde el IMACEC del comercio creció 5,5%, lo que sugiere que la región enfrenta desafíos particulares en este sector.
Crece la cantidad de personas que llevan meses buscando trabajo sin resultados
La composición del desempleo muestra otra señal de alerta que complementa el panorama regional. Si bien la mayoría de las personas desocupadas lleva 3 meses o menos buscando empleo, el desempleo de larga duración aumentó. Quienes llevan 12 meses o más sin empleo crecieron de 17,8% a 20%, lo que significa que una de cada cinco personas desempleadas en la región lleva más de un año buscando trabajo sin encontrarlo.
Finalmente, las diferencias de género también se reflejan en las estrategias de búsqueda de empleo. Si bien el envío de currículum es el método más utilizado por ambos grupos, las mujeres dependen más de esta estrategia (81,5% versus 76,4%). Los hombres, en cambio, recurren más a métodos directos como consultar con empleadores (62,3% versus 44,4%) y pedir recomendaciones (54,2% versus 36,2%), lo que podría explicar parte de su mejor desempeño en la inserción laboral.
Ante este escenario, el Economista Senior del OLR de Coquimbo, Dr. Fernando González, y a su vez académico de la Escuela de Ciencias Empresariales (ECIEM) UCN Coquimbo señala “Los datos de este trimestre nos muestran una paradoja que merece atención: más mujeres que nunca están buscando trabajo en nuestra región, lo cual es una señal positiva de inclusión, pero el mercado laboral no está absorbiendo esta mayor oferta a la velocidad necesaria. A esto se suma que una de cada cinco personas desempleadas lleva más de un año en búsqueda activa, lo que nos habla de un desempleo que se está volviendo estructural en algunos segmentos. Es fundamental que las políticas de empleo y capacitación se orienten hacia los sectores que están generando puestos de trabajo, como la minería, y que se fortalezcan los mecanismos de intermediación laboral, especialmente para mujeres, quienes dependen más del envío de currículum y menos de redes de contacto directo con empleadores.”

