Un hito clave para el empuje familiar en los valles interiores se vivió en la comuna de Monte Patria. Mujeres de distintos rincones de la comuna se reunieron para celebrar el egreso de una nueva generación del Programa Mujeres Jefas de Hogar, al mismo tiempo que se dio el puntapié inicial al ciclo 2026 y al lanzamiento del Programa 4 a 7, iniciativas fundamentales para quienes llevan las riendas de sus casas en el mundo rural.
El encuentro congregó a vecinas que viajaron desde localidades tan diversas como Cruce Las Mollacas, Cerrillos de Rapel y Carén. En estas tierras, donde la dispersión geográfica suele ser una barrera, la articulación entre el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) y el municipio local ha permitido que las herramientas de capacitación y empleo no se queden solo en el centro urbano, sino que lleguen directamente a las familias que habitan el secano y las zonas precordilleranas.
Priscilla Olivares, directora regional de SernamEG, puso el acento en el valor de este despliegue por el territorio, destacando la importancia de conversar y reflexionar con mujeres que, a pesar de las distancias, buscan salir adelante por cuenta propia. Asimismo, el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, apuntó que la alianza con la institución estatal se ha vuelto estratégica para apuntalar a quienes definió como el verdadero sostén de las comunidades rurales: madres de familia, trabajadoras y dirigentas sociales que sostienen el tejido comunitario en puntos apartados de la comuna.
Para las participantes, el proceso significa un cambio de perspectiva en la vida cotidiana. Valeska Cisternas, vecina de Cruce Las Mollacas, rescató el crecimiento personal y los lazos de confianza que se formaron entre las mujeres de los distintos valles. En esa misma línea, Ingrid Fernández, dirigenta social de Lomitas de Carén, confesó lo difícil que es para la mujer de la zona darse un espacio propio: «A veces una se deja para el final y se va restando, pero hoy me pongo primero», una frase que interpreta el sentir de muchas crianceras y temporeras del Limarí que suelen postergar sus proyectos personales.
El resguardo de los hijos: un alivio para la jornada laboral
La jornada también contempló la reactivación del Programa 4 a 7, que este año operará en las escuelas Alejandro Chelén Rojas (Chañaral Alto), El Palqui y Cerro Guayaquil (Monte Patria). Este sistema ofrece un espacio de cuidado integral para niños y niñas de entre 6 y 13 años, justo en el horario posterior a las clases, permitiendo que sus madres puedan cumplir con sus jornadas laborales sin la preocupación de con quién dejar a sus hijos.
Al respecto, la jefa regional de SernamEG recalcó que esta política de cuidado busca derribar los obstáculos que históricamente frenan la inserción laboral femenina. El jefe comunal complementó la idea señalando que las mujeres suelen ponerse en el último lugar de las prioridades, por lo que estas iniciativas apuntan a que se sitúen en el centro, asegurando que «si ellas no están bien, nada para abajo funciona».
El beneficio directo de esta red de apoyo fue refrendado por Ana Cofré, apoderada de El Palqui, cuyo hijo de 8 años participa en la iniciativa. La vecina reconoció la tranquilidad que le entrega saber que el menor no solo está resguardado, sino que además aprovecha la tarde participando en talleres de danza, teatro, música y deporte.
Con este hito, la comunidad montepatrina reafirma que el sustento y el desarrollo de los valles del Limarí pasa necesariamente por entregar autonomía, herramientas y seguridad a las jefas de hogar, quienes día a día labran el futuro de la comuna desde el corazón de la ruralidad.

