InicioActualidadEconomíaImacec de julio: lecciones tras la mayor caída en tres años

Imacec de julio: lecciones tras la mayor caída en tres años

La caída interanual de 1,5% registrada por el Índice Mensual de Actividad  Económica (Imacec) de julio de 2026, publicada por el Banco Central de Chile, marca el retroceso más pronunciado de la economía nacional desde marzo de 2023. Más allá de  la sorpresa inicial, un análisis riguroso exige descomponer los factores transitorios de  aquellas restricciones estructurales que continúan frenando el crecimiento tendencial del  país.

En primer término, una fracción del resultado responde a elementos de calendario y a una exigente base de comparación interanual. No obstante, atribuir la contracción  únicamente a un menor número de días hábiles ocultaría el freno real en la producción  interna. Las cifras sectoriales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) ya anticipaban este enfriamiento: el Índice de Producción Industrial (IPI) se contrajo un 5,1% en doce  meses, arrastrado por caídas simultáneas en la manufactura y la minería, sector que  perdió transitoriamente su rol de amortiguador contracíclico.

Por el lado del gasto, la debilidad de fondo radica en el estancamiento de la Formación Bruta de Capital Fijo. Como advierte la teoría clásica del crecimiento, sin acumulación sostenida de capital la productividad se estanca y la economía choca contra su producto potencial. Esta atonía inversora impacta de forma directa al empleo:  la desocupación nacional de 9,5% en el trimestre mayo-julio revela holguras laborales que, junto a condiciones financieras todavía restrictivas, impiden que el consumo de los hogares actúe como soporte de la demanda agregada.

Este escenario sitúa al Banco Central frente a un dilema clave hacia su próximo Informe de Política Monetaria (IPoM). Aunque la magnitud de la caída presiona por acelerar los recortes de la Tasa de Política Monetaria (TPM) para dinamizar la actividad,  la persistencia inflacionaria en servicios y la volatilidad cambiaria demandan cautela. En  paralelo, los Informes de Finanzas Públicas de la Dirección de Presupuestos (DIPRES)  confirman el acotado margen fiscal para compensar la menor tracción privada.

Julio confirma que Chile no enfrenta un tropiezo aislado, sino el agotamiento del  rebote inercial. Superar este letargo exige certezas regulatorias, agilización de permisos  y reformas pro-productividad que reactiven la inversión privada.

René Garcías Molina
Docente U. Central
Sede Coquimbo

OvalleHoy.cl