Un nuevo evento meteorológico afectará a los sectores altos de la región durante este fin de semana, dejando acumulaciones importantes de nieve, viento intenso y posibles activaciones de quebradas debido a la combinación de lluvia y deshielo.
Un sistema frontal activo comenzará a dejar sentir sus efectos en la Región de Coquimbo a partir del viernes 2 y hasta el sábado 3 de octubre de 2026, concentrándose sus principales características en los sectores precordilleranos y cordilleranos del territorio, según el pronóstico publicado por los centros meteorológicos especializados.
De acuerdo con los antecedentes técnicos dados a conocer por las plataformas de seguimiento climático, el fenómeno dejará precipitaciones niveas en las zonas más altas de la cordillera con acumulaciones que oscilarán entre los 4 y 26 centímetros, mientras que en la precordillera se registrarán lluvias líquidas estimadas entre 1 y 7 milímetros, con montos más elevados en comunas como Salamanca, Pisco Elqui y Hurtado, quedando con registros menores zonas como Rapel y Combarbalá, y con escasa o nula presencia del meteoro en la costa y gran parte de los valles.
Junto con el agua y la nieve, la inestabilidad asociada al frente activará la probabilidad de tormentas eléctricas localizadas en los sectores altos, donde además se prevén rachas de viento que podrían alcanzar velocidades de entre 70 y 90 kilómetros por hora. Esta condición se verá influenciada por una isoterma cero situada entre los 2.900 y 3.500 metros sobre el nivel del mar, un rango que, si bien es habitual para la época, podría generar episodios de lluvia sobre acumulaciones niveas previas, acelerando el derretimiento y elevando el riesgo de aumentos de caudal en los ríos y la eventual activación de quebradas.
Frente a este escenario de variabilidad climática en las alturas, las autoridades meteorológicas recomendaron a la comunidad mantenerse informada a través de las plataformas oficiales de monitoreo como www.ceazamet.cl, recordando que la cordillera y sus ciclos hídricos forman parte fundamental del equilibrio natural que sostiene las tradiciones agrícolas y de vida rural en los valles del Limarí y el resto de la región.

