Hace unas semanas vecinos criticaban el mal estado de algunas aceras del centro de la ciudad, las que son un riesgo inminente para personas ancianas o para cualquier persona durante las noches.
Una de estas aceras era la de calle Santiago, entre Independencia y Vicuña Mackenna, por el costado poniente donde las raíces de los arboles habían levantado los pastelones de cemento, haciendo difícil el tránsito por el lugar.
Sin embargo esta semana la empresa Aguas del Valle, a través de una empresa contratista, inició trabajos para el mejoramiento de las redes de agua potable del sector, lo que obligó al levantamiento de la acera y a efectuar profundas excavaciones.
Si bien por el momento eso es una incomodidad para los vecinos, y transeúntes que deben circular por la acera de enfrente, a un corto plazo, además de un mejoramiento del servicio de distribución de agua potable, eso también contribuirá a un mejoramiento sustantivo de la acera.
Entonces aquí es posible aplicar el viejo refrán popular que dice “No hay mal que por bien no venga·”, que deriva de una obra de Juan Ruiz de Alarcón del mismo nombre.


