Los incidentes ocurridos en los últimos días ha obligado a muchas empresas y comercios de distintos puntos de la ciudad a cerrar sus locales temiendo sean objeto de atentados o incluso saqueos.
Entre estos negocios están los supermercados de distintos sectores de Ovalle que han cerrado sus puertas , en tanto otros lo han hecho de manera parcial. Esto es con las cortinas cerradas atendiendo solo a grupos pequeños de clientes, mientras que los restantes deben aguardar su turno en la acera.
Esto se ha observado por ejemplo en Mayorista 10 de calle Victoria, frente al Mercado Municipal, y en Unimarc de calle Libertad, ambos de la misma empresa.
Esto ha creado un problema mayúsculo a la comunidad que necesita abastecerse en sus hogares, muchas veces con artículos de primera necesidad como el pan o la leche. Y la gente se resigna a hacer largas filas para abastecerse.
“Que le vamos a hacer, tenemos que hacerlo de esta manera , porque necesitamos cosas para la casa, porque ayer tampoco pudimos comprar”, nos dice Dorka Astudillo, dueña de casa que espera en las afueras de Unimark. Agrega que ha estado media hora aguardando.
Mariela Maldonado, viene de la Población Limarí, y nos confiesa que está asustada por lo que está pasando, pues además de lo que se conoce por la prensa y las redes sociales, le preocupan los rumores que circulan de un gran desabastecimiento. “Que los supermercados y los comerciantes están guardando la mercadería y todo eso, y uno nunca sabe. Así es que hay que tener paciencia nomas y esperar , por si acaso”, agrega.
En todos los rostros se observa la preocupación y la desconfianza, incluso nos miran con sospecha.
“Es que hay mucha sicosis en Ovalle”, nos dice un viejo conocido que hace fila, y se recuerda de cuando hacía filas para 1973. Tampoco nos cree cuando le decimos que el rumor de un paro de camioneros fue desmentido por el Presidente de la Confederación Nacional. “Yo no confío en los camioneros”, dice.
Tal vez el único supermercado de la ciudad que funcionó durante la mañana de manera normal fue Santa Isabel de la salida sur; aunque la cantidad de clientes fue tanta que por momentos colapsó la atención interior, con largas colas en las cajas.
Cundo regresamos a la oficina alrededor de las 16.00 horas todos los negocios del centro y muchos de poblaciones comienzan a cera sus puertas, ante la eventualidad de nuevos incidentes.
La ciudad respira intranquilidad y desconfianza, pues no encuentran a quien creer.

Mayoristas 10 de Victoria durante la mañana. 
Mayoristas 10 de Victoria al mediodía.

Santa Isabel de la salida sur atendió de manera normal. 
Son las cuatro de la tarde y el paseo peatonal es un desierto. Los locales con las puertas cerradas.

