Camino por calle Vicuña Mackenna hacia el oriente de Ovalle , pero me detiene la luz roja de calle Ariztía Poniente.
Con santa paciencia aguardo los alrededor de 90 segundos que dura el periodo hasta la luz verde que allana el paso a las quince o veinte personas que aguardan conmigo. Cuando van por los 45 o 60 segundos, algunos se arriesgan a cruzar por delante de los vehículos que pasan y cuyos conductores dan de indignados bocinazos.
Como buen ciudadano respetuoso de las reglas del tránsito espero hasta el final y luego paso al otro lado de la calzada y luego todos corremos en dirección a la otra calle. Pero es inútil: antes de alcanzar la luz verde, nos ha sorprendido nuevamente la luz roja de Ariztía Oriente.
Y de nuevo a esperar los 90 segundos para pasar al otro lado.
En resumen, en total uno pierde más de 3 minutos en cruzar la alameda. Es decir los 90 segundos en cada semáforo a lo que se suman los alrededor de 15 ó 20 del tránsito entre ambas avenidas.
La pregunta inevitable es. ¿Por qué no hay una sincronización entre ambos semáforos? Es decir, que no funcionen con los mismos periodos los semáforos de Ariztía Oriente y Poniente.
Cuando fueron instalados traían el cartel de “semáforos inteligentes”. Pero de inteligentes nada…
Me quedo con los “tontitos” que había antes, esos que don Julio con sus ayudantes, reparaba con un alambrito cuando se echaban a perder.
M.B.I.

