Reciclan plástico, reutilizan el agua y siembran la tierra como parte de su sistema educativo.
En la localidad de Villa Seca, a unos 10 minutos de Ovalle y cercano a Huamalata se encuentra la escuela Valentin Letelier que cuenta con una matricula de 168 alumnos de localidades rurales.

Lo especial de este establecimiento es que desde sus inicios ha tenido un sello ambientalista. En algún momento sólo como un objetivo educacional, pero hoy en día poseen efectivamente un sello del Ministerio del Medio Ambiente que los certifica.
Con dos horas pedagócias a la semana de medio ambiente, los estudiantes trabajan en iniciativas de distinta índole referidas al cuidado del entorno. Son pequeñas, pero grandes obras que demuestran que los niños tienen mucho que enseñarle a los adultos en el cuidado del planeta.
“Voy a cumplir 20 años trabajando en esta escuela. Pero el trabajo en medio ambiente viene desde siempre. Había un terreno al frente en el que se sembraba con los niños y que ahora seguimos usando. En las actividades participan niños, apoderados y profesores.” Señala la directora de la escuela Irma Maluenda Castro.

Los últimos proyectos son ejemplos de ciudadanía y de educación auténtica de esa que serivrá de por vida. El más significativo y que quedó instalado es la reutilización del agua de los lavamanos. Mediante un estaqnue que recolecta el agua y un motor que expulsa el agua es posible regar jardines y huertas. 1000 litros de agua se ahorran semanalmente.

El primer proyecto fue limpiar el río. Fue tanto el plástico y las botellas que recogieron los niños, que pudieron construir una sala al aire libre con eco ladrillos. Ahí hacen la clase de artes y la de tecnología.
Con papel de diario y agua hicieron carbón en tubos de pvc. Carbón que sirve perfectamente para los asados y calefacción.
A todo se suma que todos los lunes se habla de medio ambiente en el acto de inicio de semana. Tienen dos horas pedagógicas de medio ambiente como ramo. Todos los años postulan a proyectos ambientales, este año ya piensan en alguna innovación.
El presidente del centro de alumnos, es de sexto básico y se llama Giovanni Olate tiene como meta entrar al liceo Alejandro Álvarez Jofré. Ha sido expositor en la Universidad Católica en un seminario ambientalista donde expuso sobre el trabajo de la escuela.
115 años cumple en octubre esta escuela ejemplar en sus valores. Una muestra clara de que la educación va mucho más allá de letras y números. De seguro estos niños serán grandes ciudadanos que no andarán por ahí tirando envoltorios al suelo y dejando escombros en los cerros.
Los niños muchas veces son más sabios que los adultos.
Por: Ignacio Zuleta Pereira.

