Expertos entregan pautas de prevención y el municipio asegura que mantiene cuadrillas operativas las 24 horas para enfrentar la contingencia, mientras que vecinos de diversos sectores, como El Portal y Villa Santa María II, denuncian demoras en el retiro de ejemplares inestables.
La llegada del sistema frontal a la Provincia del Limarí, que debería traer copiosas precipitaciones y fuertes ráfagas de viento, ha vuelto a poner sobre la mesa una histórica preocupación de los habitantes de Ovalle: el peligro inminente de caída de árboles y ramas de gran envergadura en la vía pública.
La conjunción de suelos saturados por el agua y la fuerza del viento incrementa de forma crítica la inestabilidad del arbolado urbano, desatando la alarma en diversos barrios residenciales donde los vecinos aseguran haber solicitado podas y talas preventivas de urgencia sin obtener respuestas oportunas por parte de los servicios municipales.
Esta compleja realidad se vive de cerca en el sector de El Portal. En la calle Jacob Carmona Carvajal, el hijo de una propietaria de la zona alertó que frente a la casa de su madre se encuentra un árbol de grandes dimensiones en una condición extremadamente peligrosa, detallando que han llamado de forma reiterada al municipio para solicitar que lo corten, pero hasta el momento no han tenido respuesta a sus llamadas.
Una situación similar enfrenta Claudia Guerra, vecina de la villa Santa María II del mismo sector, quien expuso el grave deterioro estructural que sufre su entorno inmediato. «Yo tengo este árbol cuyas raíces tiene levantado tanto la acera como la parte del estacionamiento de mi casa», señaló , agregando que envió una carta formal en febrero al municipio pidiendo el corte y tratamiento de la raíz de este ejemplar para que no vuelva a crecer, sin recibir respuesta a la fecha. Guerra explicó además que ha tenido serios problemas con la cámara de aguas servidas de su domicilio y añadió que «hace unos días, una empresa contratista de Aguas del Valle realizó trabajos acá y dejó sin pavimento el lugar. Tengo temor de que pueda caerse», aseguró con preocupación ante el frente de mal tiempo.


Experta: Los ejemplares con problemas suelen mostrar señales visibles
Identificar si un árbol representa un peligro real antes de que colapse es una de las principales interrogantes de la comunidad. Al respecto, Cynnamon Dobbs, doctora en ecología urbana y académica del Centro de Estudios Territoriales de la Universidad de los Andes (Uandes), detalló que los ejemplares con problemas suelen mostrar señales visibles, como una especie de “cototo” o deformación en la unión de dos ramas principales, lo que los vuelve más vulnerables a quebrarse.
En ese sentido, la especialista advirtió que cuando las raíces levantan el pavimento también podría existir una señal de riesgo, sumando a ello que «si tienes un árbol que tú puedes ver hacia adentro, que está en su mayoría hueco, probablemente tiene más riesgo de caídas que otros que, por lo menos, su estructura se ve bien por fuera». Sin embargo, Dobbs aclaró que «no hay una certeza completa» en que un no experto pueda diagnosticar con precisión matemática un colapso inminente, por lo que llamó a evitar el pánico. Frente a una caída, la académica recomendó contactar de inmediato a los equipos de emergencia municipales o a Senapred para las maniobras de despeje, enfatizando que «obviamente, usted tiene que tratar de no intervenir el árbol porque el cortar el árbol es algo que es complicado, que requiere cierto grado de expertís, y porque si no le puede caer encima y queremos de todas maneras evitar accidentes».
Municipio: cuadrillas trabajan las 24 horas
Por su parte, desde la administración comunal salieron al paso de los requerimientos vecinales detallando las medidas de contingencia adoptadas para hacer frente a las emergencias derivadas del temporal. Marcelo Tabilo, director de Medio Ambiente, Aseo y Ornato del municipio de Ovalle, aseguró que «como municipio hemos dispuesto cuadrillas municipales que se mantienen trabajando las 24 horas del día para atender cualquier emergencia relacionada con el arbolado urbano. Realizamos un trabajo preventivo en distintos sectores de la comuna, con el objetivo de identificar y mitigar posibles riesgos ante el sistema frontal».
Asimismo, el directivo comunal de la capital limarina complementó que «las intensas precipitaciones y las fuertes rachas de viento aumentan la posibilidad de caída de árboles y ramas, por lo que estamos desplegados de manera permanente para responder oportunamente a cualquier eventualidad que pueda afectar a nuestros vecinos. Nuestro llamado es a la comunidad a actuar con precaución y, ante cualquier situación relacionada con el arbolado, informar de inmediato a los canales municipales correspondientes para coordinar una rápida atención».
La compleja convivencia entre el arbolado y el desarrollo inmobiliario de Ovalle vuelve a quedar bajo escrutinio público con este nuevo evento climático. Mientras la comunidad exige una fiscalización más rigurosa y un canal de respuesta más ágil ante denuncias de peligro evidente en sus barrios, la clave de las próximas horas radicará en el trabajo coordinado de los equipos de emergencia municipales para despejar rápidamente las vías y evitar accidentes que pongan en riesgo la vida de los transeúntes.
Por Angelo Lancellotti González
Periodista

