La articulación entre recursos de INDAP y la Comisión Nacional de Riego permitió la habilitación de un sistema automatizado de acumulación y distribución de agua en un predio vitivinícola y de paltos en la comuna de Ovalle.
Un proyecto conjunto ejecutado por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y la Comisión Nacional de Riego (CNR) transformó la gestión hídrica en el predio de 4,5 hectáreas del agricultor Antonio Bou, ubicado en la localidad de Sotaquí, en la comuna de Ovalle. La iniciativa permitió integrar un sistema de riego tecnificado por goteo, la instalación de un estanque acumulador, un equipo de bombeo, filtrado de arena, tablero de control automatizado y un sistema de fertilización incorporado directamente al recurso, optimizando el trabajo de un productor que históricamente ha debido lidiar con la escasez de agua en la zona.
Para constatar en terreno el funcionamiento de las obras, las máximas autoridades del agro regional, encabezadas por el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian; el seremi de Agricultura de Coquimbo, Vicente Cortés; el director ejecutivo de Agroseguros, Cristián Buccione; el director regional (s) de INDAP, Jaime Miño; y el coordinador regional de la CNR, Rodrigo Órdenes, visitaron las instalaciones del productor local. Durante el recorrido se evaluaron además nuevas etapas de apoyo para resguardar los cultivos frente a riesgos climáticos como las heladas.
Respecto al impacto de las obras ejecutadas, el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, señaló: “Don Antonio es un productor vitivinícola y de paltos que se adjudicó dos proyectos, uno a través de INDAP y otro de la Comisión Nacional de Riego. Gracias a este apoyo pudo implementar un sistema de riego automatizado, renovar sus líneas de riego y su bomba, e incorporar sistemas de fertilización y filtrado. Como Ministerio hemos reforzado nuestro compromiso de seguir invirtiendo en obras de riego, porque son fundamentales para hacer un uso más eficiente del recurso hídrico y entregar mayor seguridad a nuestros agricultores. Estas inversiones también nos permiten estar mejor preparados frente a situaciones de emergencia, como las que hemos vivido en la Región de Coquimbo”.
En el plano operativo, la complementariedad de los servicios públicos permitió abarcar distintas necesidades del predio. Al respecto, el coordinador regional de la CNR, Rodrigo Órdenes, explicó: “INDAP ejecutó la construcción de un tranque acumulador de agua y la CNR aportó al mejoramiento de la caseta de riego. Son dos intervenciones complementarias que apuntan a un mismo objetivo: dotar de mayor seguridad hídrica y productiva”. Asimismo, Órdenes añadió que este tipo de inversiones “son una respuesta concreta a los desafíos que impone el cambio climático y una apuesta por la adaptación de nuestros sistemas productivos frente a un escenario de creciente escasez hídrica”.
Por su parte, el director regional (s) de INDAP, Jaime Miño, resaltó que la articulación institucional permite acercar soluciones concretas al sector campesino. “Contar con un sistema de riego tecnificado significa aprovechar de mejor manera cada gota de agua, disminuir pérdidas y entregar mayores certezas para el desarrollo de la actividad agrícola, especialmente en una región donde el recurso hídrico es tan importante”, sostuvo. En tanto, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, enfatizó que “estos proyectos de riego son fundamentales para nuestra pequeña agricultura, porque nos permiten avanzar en una gestión más eficiente del recurso hídrico”, agregando que la meta gubernamental es seguir impulsando iniciativas que otorguen mejores herramientas a los agricultores de la zona.
El financiamiento de la iniciativa consideró una bonificación cercana a los $10 millones aportada por la CNR a través de la Ley N°18.450 de Fomento a la Inversión Privada en Obras de Riego y Drenaje, recursos destinados a equipar 1,51 hectáreas de frutales, parrón pisquero y paltos. Esta infraestructura se acopló al tranque construido mediante los fondos de INDAP, dotando al titular de una capacidad de autonomía operativa inédita para sus labores cotidianas.
Desde la perspectiva del beneficiario, el cambio en sus rutinas de trabajo ha sido radical. “En este momento que trabajo solo, voy a la bomba, aprieto un botón y puedo regar. Antes no era así. Es un beneficio muy grande”, explicó Antonio Bou. El productor destacó además que la infraestructura le otorga mayor comodidad y eficiencia: “Esto favorece mi calidad de vida porque es mucho más cómodo. Invito a otros regantes a que postulen. Todo esto es muy bueno y nos ayuda muchísimo”.

