Tras años de ausencia y múltiples gestiones sin éxito por parte de vecinos, finalmente este día se concretó la esperada reinstalación de la histórica campana del emblemático “Crucero del Amor”, un ícono cargado de recuerdos para la comunidad ovallina.
La estructura, que había sido retirada hace años por motivos que hasta hoy no han sido del todo esclarecidos por las autoridades de la época, dejó un vacío difícil de llenar, especialmente entre los residentes de sectores como Villa Los Naranjos y población Vista Hermosa, quienes durante largo tiempo insistieron en su retorno sin obtener respuestas concretas.
Más allá de su apariencia, que para algunos podría pasar desapercibida, la campana posee un profundo valor simbólico: fue un regalo de los funcionarios maestrancinos a la comunidad de Ovalle, en tiempos en que aún funcionaba la recordada Maestranza local, dejando una huella imborrable en la identidad de la ciudad.
Bajo su presencia, el tradicional punto de encuentro fue escenario de innumerables historias, muchas de ellas ligadas al amor, que con el paso del tiempo se transformaron en parte del imaginario colectivo de generaciones de ovallinos.
La noticia de su regreso no tardó en generar reacciones en redes sociales, donde decenas de vecinos manifestaron su alegría y nostalgia, destacando la importancia de recuperar espacios y símbolos que forman parte del patrimonio emocional de la comuna, especialmente para quienes han sido testigos de su historia.
Desde hoy, la campana vuelve a ocupar su lugar en el “Crucero del Amor”, devolviendo a ese rincón su esencia y significado. Solo resta la instalación del mástil, para que en fechas relevantes ondee con orgullo la bandera nacional o, en su defecto, el emblema de la ciudad, completando así la recuperación de este querido espacio ciudadano.
Un retorno que no solo reinstala una estructura, sino también revive la memoria, la identidad y el sentido de pertenencia de toda una comunidad.

