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Más rápido se pilla a un mentiroso que a un ladrón

La columna semanal de la ex gobernadora del Limarí y médico pediatra, Susana Verdugo Baraona.

Una vez más la oposición muestra su doble estándar en temas relacionados principalmente con los derechos humanos; siendo ésta la reina indiscutible del doble discurso, pues no es posible que aún gran parte de ésta sostenga que en Venezuela existe un Gobierno democrático liderado por Nicolás Maduro, no es aceptable que éstos traten de disfrazar ésta crisis humanitaria que atraviesa Venezuela desde hace años y que se ha agudizado en los últimos años.

No es admisible que tengamos parlamentarios que digan que la quema de los camiones que transportaban parte de la ayuda recaudada desde Colombia al pueblo venezolano, fuera un montaje de la derecha venezolana para perjudicar a Maduro; pues no debemos tolerar éste tipo de mentiras de quienes están encargados de legislar en nuestro país; pues si bien es cierto la mentira en sí no es buena, venga de quien venga, no es menos cierto, que al provenir de un parlamentario, que está encargado de velar y participar en la creación, modificación, etc. de las leyes, su estándar de principios debiese ser más alto que el de un ciudadano común y corriente, pues es una figura pública y una autoridad del país.

Desgraciadamente, la Diputada Camila Vallejos Dowling en su afán de disfrazar ciertas situaciones insostenibles como es en éste momento la crisis humanitaria en Venezuela y la quema de los camiones con ayuda, escribió en su cuenta de Twitter una noticia falsa respecto a dicha situación diciendo que dirigentes opositores, bajo las órdenes del Presidente encargado Juan Guaidó, mandaron a incendiar los vehículos para posteriormente responsabilizar a Nicolás Maduro y promover una intervención militar en Venezuela, junto con lo anterior, la Diputada, acompañó una fotografía en donde se podía apreciar el camión en llamas con unos barriles cerca de él; de hecho ella misma escribió; “La derecha Venezolana nuevamente protagoniza la quema de su propia «ayuda humanitaria» para inculpar con Fake News al Gobierno de Venezuela y justificar la invasión buscando la Guerra.” Lo alarmante de todo ello es que una periodista venezolana Karla Salcedo Flores, dueña de la fotografía con que Vallejos “respaldaba” sus dichos, salió a desmentirla.

Lo grave de todo esto, no sólo es el nivel de tergiversación de la verdad con el afán de disfrazar todas las atrocidades que ocurren en Venezuela, sino que una Diputada de la República sea desmentida en sus dichos respaldados en una imagen, por la propia autora y dueña del material con que pretendió justificar sus dichos; de hecho la periodista que desacreditó los dichos de Vallejos dijo: “Senadora, usted debe investigar antes de publicar una mentira como esta. No participo en Fake News. No trabajo con la mentira. Las fotos son mías y los bidones no tenían gasolina, era AGUA para apagar los camiones incendiados. ¡Elevaremos esto ante otras instancias!” advirtiendo así la periodista a través de su cuenta de Twitter.

Como sociedad, debemos exigirle un estándar de trasparencia, pulcritud, diligencia, lo más alto posible a todas nuestras autoridades, porque si comenzamos a caer en la generación de Fake News (noticias falsas), que podemos esperar para más adelante.

Nos encontramos frente a un doble estándar terrible de la oposición, cuando ésta se refiere al “derecho a pataleo” de la ciudadanía, pues si este es llevado contra un Gobierno de centro derecha o cualquier obra que simbolice el capitalismo, bienvenidos todos a la calle, es una protesta social, un derecho a la rebelión; pero si se da en el contexto por ejemplo, de rechazo al aborto, de la dictadura Castrista o de Maduro o de los atentados en Nicaragua en su momento, se estaría tratando de actos “sediciosos”, mal intencionados y no del legítimo derecho a manifestarse del cual siempre han hecho alarde.

Lo mismo ocurriría cuando se tratase de calificar un acto como terrorista o de un derecho a rebelarse, pues la vara para medir esta situación, estaría supeditada a quienes son los titulares del acto, sus víctimas y cuál es la causa que se reivindica y no la paz social. Ya que si nos encontramos frente a actos perpetrados en nombre de las reivindicaciones mapuches o en contra del capitalismo, estos no serían actos de terroristas; sino una política de rebelión justa y que se justificaría sin importar el daño que hagan, la transgresión a la ley y mucho menos las vidas que cobren como el caso de la muerte de dos adultos mayores.

No podemos seguir aguantando que éste tipo de situaciones, Chile no merece parlamentarios con éste nivel de odiosidad; se merece parlamentarios con los cuales se pueda mantener un diálogo fraterno, sincero, que se preocupen de las políticas sociales reales y no de acomodar las cosas a sus intereses y que tergiversen la verdad, basta del doble estándar, de la manipulación y de la mentira para justificar lo injustificable.

Susana Verdugo Baraona

Ex gobernadora de la Provincia del Limarí

OvalleHoy.cl