Aproximadamente 5.600 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama en Chile anualmente.
El cáncer de mama continúa siendo la principal causa de muerte oncológica en mujeres chilenas, con más de 1.300 fallecimientos registrados en el 2025. En ese contexto, se lanzó una campaña educativa impulsada por el Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM), organización internacional dedicada a la prevención de enfermedades y la promoción de hábitos saludables basados en evidencia científica.
Reducir el riesgo del cáncer de mama contempla distintos factores, entre ellos aquellos relacionados con el estilo de vida que pueden ser modificados. La alimentación, la actividad física, el consumo de alcohol y el mantenimiento de un peso saludable son aspectos que pueden abordarse desde edades tempranas y complementar las medidas de detección y control médico.
Se puede reducir el riesgo con acciones cotidianas
“El cáncer de mama sigue siendo el tumor más frecuente en mujeres en Chile, pero muchas pacientes llegan a la consulta sin haber recibido información clara sobre cómo sus hábitos diarios pueden influir en ese riesgo”, señala la Dra. Francisca Soto-Aguilar, médica de la Fundación DKMS Chile. Según explica la especialista, entre el 5 % y el 10 % de los casos tienen una causa genética claramente identificable, mientras que una proporción importante está asociada a factores de riesgo modificables relacionados con el estilo de vida.
La estrategia que se está promoviendo en Chile se basa en cuatro pilares, alineados con recomendaciones de entidades como el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR):
1. Adoptar una alimentación basada en alimentos integrales y de origen vegetal. Priorizar frutas, verduras, legumbres, granos integrales, frutos secos y otros alimentos de origen vegetal, reduciendo el consumo de carnes procesadas y productos ultraprocesados. Una alimentación centrada en estos alimentos aporta nutrientes y compuestos antioxidantes que favorecen la salud a largo plazo, ayudan a disminuir la inflamación y pueden contribuir a reducir el riesgo de diversas enfermedades crónicas, incluido ciertos tipos de cáncer.
2. Actividad física regular Realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada ayuda a mejorar el metabolismo y reducir factores asociados al riesgo de cáncer de mama.
3. Limitar el consumo de alcohol La evidencia científica identifica al alcohol como un factor de riesgo para varios tipos de cáncer, incluido el cáncer de mama.
4. Mantener un peso saludable Evitar el exceso de grasa corporal contribuye a reducir alteraciones hormonales y otros factores relacionados con el desarrollo de la enfermedad. La campaña “Venzamos al Cáncer de Mama” en Chile busca que esta información llegue de forma clara a la población, a través de materiales educativos, conversatorios y alianzas con organizaciones de salud y de la comunidad, con un mensaje central: reducir el riesgo del cáncer de mama también se construye en la vida diaria, no solo en el consultorio.
Comité de Médicos por una Medicina Responsable, es una organización de salud sin fines de lucro fundada en 1985, con el objetivo de promover la medicina preventiva, realizar investigaciones clínicas y fomentar estándares más altos de ética y efectividad en la investigación y la formación médica. www.pcrm.org/es/venzamoselcancerdemama

