El Polideportivo Ángel Marentis Rallín recibió a más de 170 deportistas en una jornada histórica que busca masificar la disciplina y clasificar a las mejores exponentes al certamen internacional.
El Polideportivo Ángel Marentis Rallín de Ovalle se vistió de gala el pasado sábado 13 de junio para albergar el Primer Control Zona Norte del Torneo Internacional Las Américas de Gimnasia Rítmica. El evento, de carácter clasificatorio para la cita internacional, reunió a delegaciones de diversas comunas del país, consolidando a la capital del Limarí como un punto estratégico para el desarrollo y la descentralización de este deporte en Chile.
La cita deportiva congregó a un masivo marco de público y un alto nivel de competencia. El alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano, señaló que «como municipio, tenemos la firme convicción de que Ovalle debe consolidarse como una verdadera ciudad deportiva, y la organización de eventos de este nivel es precisamente el camino para lograrlo. Estamos muy orgullosos de haber recibido a delegaciones de todo el país y esperamos que esta sea la primera de muchas instancias similares. Seguiremos trabajando con fuerza para traer nuevos controles y campeonatos que nos permitan potenciar, apoyar y seguir desarrollando la gimnasia rítmica en nuestra comuna».
Por su parte, Víctor Cortés Rojas, encargado de la Oficina Municipal de Deportes y Recreación, destacó la magnitud de la convocatoria. «Estamos viviendo el control zonal norte de gimnasia rítmica que es clasificatorio para el torneo de Las Américas, un evento muy importante que reunió a alrededor de 170 niñas que vienen de distintas ciudades de nuestro país, principalmente de la zona norte y también algunas de la Región Metropolitana”.
Para las delegaciones visitantes, salir de las sedes habituales representó una oportunidad invaluable. Marcela Álvarez, entrenadora de la academia de Gimnasia Rítmica Karán de Calama, valoró el esfuerzo detrás de la preparación y la apertura de nuevos espacios: «Para nosotros es súper gratificante. Nos estuvimos preparando hartos meses; empezamos la pretemporada en enero, descansamos en febrero y ya en marzo, abril y mayo le dimos con todo para poder venir acá y representar a la ciudad de Calama con todas las niñas. Esto es novedoso para nosotros, porque siempre habíamos llegado hasta La Serena, las competencias siempre las organizaban allá. Es genial que los papás y las niñas aprovechen de conocer otros lugares y que la gimnasia rítmica se vaya ampliando en el norte, porque ha costado harto tirarla para arriba. A veces es difícil tener el apoyo de las autoridades y cuesta mucho conseguir gimnasios. Es muy bueno que le den esta posibilidad al club organizador de facilitarles el recinto y recibir delegaciones».


Por su parte, desde la Región de Coquimbo también aplaudieron la localía ovallina. Valentina Aguirre, entrenadora del Club Rítmica Coquimbo, enfatizó el impacto motivacional para las gimnastas. «Es maravilloso, sobre todo para nosotros que nos queda cerca, porque normalmente viajamos distancias muy largas. Es más cómodo para nuestras gimnastas y permite que asistan todas. En la gimnasia rítmica se necesita una constante competencia y estar dentro de campeonatos; el Torneo Internacional de Las Américas es una opción súper grande, porque lo más emocionante para una deportista es salir afuera a representar a su país y a su región», indicó.
Desde la perspectiva de las protagonistas en el tapiz, la jornada estuvo marcada por el crecimiento personal. Antonella Soto, gimnasta proveniente de Antofagasta, compartió sus emociones: «Me emociona mucho volver a competir, siento mucha nostalgia porque es el deporte de mi vida desde que soy chica. Siempre están los nervios, la emoción y los vínculos que se generan al competir con los seres queridos y el apoyo de las familias. Mis expectativas, más que sacar podio, son disfrutarlo. A veces nos dejamos consumir mucho por los nervios y la preocupación de no ser suficiente para nuestros entrenadores o para el público, y siento que lo más importante es crecer psicológica, emocional y atléticamente».
Como dueñas de casa, la organización local sacó cuentas alegres tanto en lo logístico como en lo deportivo. Gimena Esquibel, entrenadora de la Academia de Gimnasia Rítmica Municipal de Ovalle, se mostró orgullosa por el hito alcanzado. «El torneo está resultando muy bonito, este primer control de la zona norte ha dado muy buenos resultados hasta el momento. Como dueñas de casa estamos muy felices. Es sumamente importante que se realice acá para la masificación de este deporte que ha ido evolucionando a nivel nacional y local. Hace 10 años no había gimnasia rítmica en Ovalle y es un logro muy importante que seamos sede hoy».
El exitoso cierre de la jornada no solo definió a las atletas que avanzan de etapa de cara al Torneo Internacional Las Américas, sino que dejó de manifiesto la capacidad de Ovalle para organizar eventos de alta convocatoria, encendiendo la chispa de una disciplina que promete seguir creciendo con fuerza en el norte del país.

