La medida busca relevar los vínculos históricos y el aporte de la comunidad palestina al país, aunque surja en un escenario político marcado por emplazamientos al Ejecutivo para soportar la defensa de los derechos humanos y la autodeterminación en Medio Oriente..
La reciente declaración del 7 de enero como Día Nacional de la Amistad Chileno-Palestina abrió el debate sobre el papel de la diplomacia nacional frente al conflicto en Medio Oriente, tras la oficialización de una fecha destinada a reconocer los nexos históricos y el impacto cultural, social, científico y económico de la colectividad en la sociedad chilena.
La conmemoración pretende visibilizar el arraigo de las generaciones de origen palestino que han moldeado parte de la identidad local, pero también pone sobre la mesa tensiones geopolíticas y demandas de mayor protagonismo estatal..
Al respecto, el diputado por la Región de Coquimbo, Bernardo Salinas Maya (PC), valoró la normativa y enfatizó en la urgencia de respaldar la existencia de los territorios afectados, señalando que «Palestina es un territorio que tiene derecho a existir, a subsistir y, sobre todo, a vivir en paz. Defender ese derecho es defender un principio básico de humanidad». El parlamentario, descendiente de palestinos, sostuvo que la fraternidad entre naciones exige superar las lógicas confrontacionales y reconocer la legitimidad mutua de las comunidades involucradas..
En esa línea, el legislador profundizó en la necesidad de equilibrar el reconocimiento de los pueblos sin caer en exclusiones, afirmando que «el concepto de amistad entre los pueblos significa reconocer que nunca más debemos poner a un pueblo contra otro. El pueblo palestino y el pueblo judío tienen raíces comunes y ambos tienen derecho a vivir en paz».. Asimismo, insistió en que la defensa de los derechos fundamentales debe interpelar a la comunidad internacional más allá de las diferencias ideológicas o fronterizas..
«Hoy no estamos hablando solamente de la causa palestina. Estamos hablando de la causa de la humanidad. Cada vez que muere un niño, un anciano o cualquier ser humano, nuestra conciencia tiene que conmoverse», manifestó Salinas Maya, poniendo el foco en el drama humanitario de la población civil.. Para el parlamentario, la consolidación de la paz requiere ineludiblemente que Palestina se constituya como un Estado soberano e independiente, bajo la premisa de que «así como el Estado de Israel tiene derecho a ser un Estado soberano, Palestina también tiene derecho a existir como un Estado soberano. Ese reconocimiento es parte del camino hacia la paz»..

