El evento, organizado por el municipio de Ovalle, a través del Departamento de Fomento Productivo y Turismo, en conjunto con el Instituto Santo Tomás, se llevó a cabo en la Feria Modelo, donde la comunidad local pudo disfrutar de este tradicional plato nacional.
Una verdadera fiesta de sabores y tradiciones se vivió en la Feria Modelo de Ovalle, donde se preparó “La Carbonada Chilena más grande del Limarí”, en el marco del Día de la Cocina Chilena. La jornada contó con una alta participación de la comunidad, quienes pudieron compartir y disfrutar de esta preparación típica en un ambiente marcado por la identidad local y el encuentro comunitario.
Los encargados de dar vida a esta gran degustación fueron los alumnos y alumnas de la carrera de Gastronomía del Centro de Formación Técnica Santo Tomás, quienes destacaron por su preparación y el sabor de este tradicional plato, el cual fue ampliamente valorado por los asistentes.
El alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano, valoró el éxito de la actividad e indicó que “este tipo de iniciativas nos permite rescatar nuestras tradiciones y reunir a la comunidad en torno a lo que nos identifica como país. Ver a tantas familias disfrutando de la carbonada nos motiva a seguir impulsando espacios que fortalezcan nuestra cultura y el comercio local”.


Por su parte, la jefa de carrera de Gastronomía del Instituto Santo Tomás, Marlene Jofré destacó el valor de este plato en la cocina chilena, puesto que “la carbonada es uno de los platos más ricos de nuestra gastronomía nacional, porque reúne ingredientes tradicionales y representa muy bien nuestra identidad culinaria de la zona y los productos de la Feria Modelo”.
El público de la Feria Modelo quedó muy contento con la actividad. “Estaba muy rica, se nota el cariño con que la prepararon. Es bonito que se hagan estas actividades”, comentó Joscelyn Contreras, quien asistió junto a su familia. Por su parte, Juan Carlos Gutiérrez, quien degustó de la carbonada más grande del Limarí, sostuvo que fue “una excelente iniciativa, esto une a la gente y rescata nuestras tradiciones”. En tanto, Francisco Zepeda afirmó que “hace tiempo no comía una carbonada tan buena, además compartir con otras personas la hace aún más especial”.


El propósito principal de esta iniciativa fue poner en valor la gastronomía chilena, promoviendo que platos tradicionales como la carbonada sigan siendo protagonistas en la mesa de los ovallinos.
De esta forma, la actividad, que congregó a una gran cantidad de personas, se consolidó como una instancia que fortalece nuestras costumbres, impulsa el comercio local y promueve la vida en comunidad.

