La Dirección Meteorológica de Chile canceló los avisos por lluvias, nieve y tormentas eléctricas, aunque se mantiene vigente la alerta por vientos de hasta 80 km/h. SENAPRED y SERNAGEOMIN instan a la precaución extrema ante la alta probabilidad de aluviones y derrumbes en el territorio regional.
Una compleja fase de contención y monitoreo de riesgos enfrenta la Región de Coquimbo tras el paso del reciente e intenso evento meteorológico. Aunque el frente de mal tiempo ha comenzado a debilitarse de forma sustancial en las últimas horas, la Dirección Regional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), en articulación con la Delegación Presidencial Regional, confirmó que se mantiene de manera firme la Alerta Roja regional por evento meteorológico, medida que rige desde el pasado 17 de julio y que se extenderá de forma indefinida hasta que las condiciones de seguridad así lo permitan.
El último reporte oficial emitido por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) da cuenta del paulatino cese de los fenómenos más severos. En ese sentido, el organismo técnico anunció la cancelación de los avisos A322-7 por nevadas continentales, A332-6 referente a la probabilidad de tormentas eléctricas, y A333-7 por precipitaciones en zonas costeras e interiores. No obstante, las autoridades enfatizaron que las condiciones climáticas no se han normalizado del todo, manteniéndose activo el Aviso A319-10, el cual pronostica vientos de intensidad normal a moderada que oscilarán entre los 25 y 80 km/h en amplios sectores del litoral, cordillera de la costa, precordillera, valles precordilleranos y cordillera.
A pesar del amainamiento del agua caída, la principal preocupación técnica de los organismos de emergencia se traslada ahora a la estabilidad de los suelos en la zona. Mediante la actualización de su Minuta Técnica, el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) encendió las alarmas al determinar que existe una probabilidad «Muy Alta» de ocurrencia de procesos de remoción en masa en toda la Región de Coquimbo. Esta condición advierte sobre un peligro inminente de aluviones, flujos de detritos y derrumbes —incluyendo deslizamientos de tierra y caídas de rocas— debido a la alta saturación hídrica que presenta el terreno tras las copiosas lluvias registradas en los valles e interiores.
Frente a esta delicada coyuntura de vulnerabilidad geofísica, la mantención de la Alerta Roja faculta a los comités de gestión de riesgos a mantener desplegados al 100% todos los recursos humanos, técnicos y logísticos de la red estatal y de los municipios. Las autoridades regionales reiteraron el llamado a la población a no exponerse a situaciones de riesgo, evitar acercarse a laderas de cerros, quebradas o cauces naturales, y mantenerse informados de forma permanente a través de los canales oficiales ante cualquier eventual evacuación preventiva.

