Estimada Presidenta del Consejo Regional de Coquimbo. Estimados Consejeros y Consejeras Regionales de Coquimbo:
En mi calidad de ex intendente regional soy el primero en entender la
relevancia de que una sola voz coordine la estrategia país, ante el grave
momento de catástrofe sanitaria que vive Chile y nuestra región. Sin embargo,
tengo también la convicción que esa voz, debe recoger las inquietudes y
experiencias de la mayor cantidad de personas para enfrentar una situación
cuyos efectos llegan a todas las áreas del desarrollo y a todos los
territorios.
En ese marco y además fiel a mis convicciones regionalistas, les hago
llegar mi inquietud mediante esta carta abierta, ya que siento que los gobiernos locales en general y nuestro
gobierno regional en particular debe, en la medida de sus posibilidades,
reforzar el trabajo del gobierno central, tanto en el ámbito de la crisis de
salud, como en sus efectos económicos y sociales.
Para ello existe una batería de herramientas que, en otros momentos de
crisis han generado efectos positivos, algunas de estas propuestas las expongo
como una forma de recoger acciones que otras regiones ya están tomando y que,
es importante implementar en el menor tiempo posible, para enfrentar con
urgencia los tres grandes desafíos que el propio gobierno ha reconocido:
- Superar
la crisis generada por la pandemia mundial del coronavirus
- Apoyar
de forma eficaz a las pymes y familias de la región para superar de la mejor
manera las restricciones que obliga la pandemia, con sus consiguientes
consecuencias económicas y
- Preparar
a la región para generar un salto de producción y actividad apenas la situación
tome visos de normalidad.
- La crisis raíz de la pandemia
Entiendo que hoy es el momento de alinearse tras
gobierno porque tiene la responsabilidad de generar la estrategia y la acción
necesaria para superar este complejo momento. Esto supone que hagamos un
análisis obligado y profundo de aciertos, errores y responsabilidades, una vez
superado el delicado momento que atravesamos.
Dicho esto, la centralización de las decisiones no
supone inacción territorial, como lo han demostrado alcaldes e incluso otros
gobiernos regionales. Por el contrario, el gobierno regional ya debería haber
entregado un plan de reasignación de los poco más de 73 mil millones de pesos
con los que cuenta según la Dipres y de los cuales ha gastado un 15%, según la
información oficial. La región es y enfrenta desafíos complejos y distintos a
los que de discutieron para la generación del presupuesto actual. La
reasignación en abril de este presupuesto podría apoyar la labor del gobierno
central, en temas como:
- Compra
de insumos de protección para consultorios, personal municipal, regional, y
población expuesta. Si estos elementos de protección personal no estarán
disponibles, en cantidad y oportunidad, desde ya y en los momentos que se esté
ante la mayor propagación del virus y su consecuente demanda por atención;
transparentar la situación y buscar estrategias locales.
- En
materia de protección de los equipos clínicos y de sus familias, se hace
urgente contar, con sistemas de residencia que permitan a dichos equipos
reponerse de las jornadas laborales, sin tener la preocupación de estar
contagiando a sus seres queridos.
- Coordinación
con los municipios en materia de ubicación y trabajo efectivo de las aduanas
sanitarias. En dichas aduanas, debe consolidarse los equipos profesionales, que
permitan una óptima detección de casos sospechosos.
- En el
ámbito de la atención hospitalaria, saber desde ya la capacidad máxima
instalada, tanto de camas con asistencia ventilatoria, como la de cuidados
intermedios, medias y bajas. Los planes de expansión de las mismas, tanto en
sistema de hoteles como de oferta privada, que por definición debe ser
considerada pública y los pagos asociados, deben inscribirse en esa lógica. Los
protocolos de usos y derivación de esa oferta deben ser públicos y conocidos.
- Se
entiende que la situación de pandemia, debe ocupar el máximo de atención, y se
apoya la postergación de lo que puede esperar sin aumentar el daño para las
personas; no obstante, hay un conjunto de otras patologías, que de no actuar a
tiempo, aumentan el riesgo para las personas y generan sobrecarga sanitaria
futura, debe compatibilizarse dichos campos de acción.
- En
una mirada futura, debe continuarse con los planes, para poner al día de
acuerdo a la demanda sanitaria existente y futura la infraestructura
hospitalaria.
- Medidas
para apoyar a las Pymes y personas durante la pandemia
A las medidas de uso del seguro de desempleo para
personas y pymes a los que une un contrato de trabajo, el bono de 50 mil pesos
y el desfase en el pago de obligaciones tributarias para las pymes. Nuevamente
el gobierno regional podría generar iniciativas que permitan a través de los
municipios enfocar sus esfuerzos en aquellos más vulnerables, mediante medidas
como:
- Apoyo
a las personas que mediante las OMIL buscaban infructuosamente trabajo antes de
la pandemia, generando apoyo en alimentos que garanticen la subsistencia de
esas familias mientras dure la emergencia.
- Activación
de planes de empleo que permitan a los municipios contratar personal para hacer
frente a la emergencia apoyando el lavado de calles, emergencias ciudadanas,
apoyo a personas que requieran servicios de compra o cuidado, etc.
- Acelerar
los concursos de fortalecimiento a las pymes que les permitan generar recursos
mediante proyectos de subsistencia, de la empresa y el trabajo, con foco en
iniciativas de delivery, páginas web, repartidores y fabricación de artículos
de prevención (mascarillas).
- Acelerar
concursos y entrega de recursos para el mundo agrícola que requiere certezas
fortalecer sus sistemas de riego, comercialización y sistemas de distribución,
a la par del combate a la pandemia. La sequía y sus consecuencias seguirán
generando estragos en nuestros campos si la pandemia nos hace olvidarnos de
esta otra catástrofe natural.
- Creo
que es vital transparentar el acceso a los recursos por parte del gobierno
central para poder tomar decisiones para acelerar los procesos concursables de
los recursos de nuestro FNDR.
Entiendo que las medidas que podemos tomar como región
son complementarias al esfuerzo que hace el gobierno central, por organización
y recursos. Pero no podemos quedarnos sin fortalecer desde el territorio,
aquellas áreas y comunas que requieren de atención focalizada para evitar, en
la medida de lo posible, los efectos económicos que de todas maneras tendrán.
Tal vez la proyección de la zona, tras la
catástrofe de la emergencia es el tema donde más podemos hacer como región.
Debemos consensuar y trabajar todos juntos hoy para:
- Fortalecer
la cartera de proyectos regionales, sobre todo en temas emblemáticos como el
Túnel de Agua Negra, el inicio de los trabajos de concesión de la ruta: La
Serena- Los Vilos, la ampliación del puerto, del aeropuerto y los nuevos
hospitales para La Serena y Coquimbo. Todas estas obras son concesiones,
requieren más que de recursos de voluntad política, generando de paso
importantes fuentes de empleo y demanda de pymes regionales.
- Reasignación
de fondos relevantes hoy invertidos en compra de terrenos. Sercotec dispone de
programas de emergencia que requieren fondos para activarse, con énfasis en los
emprendimientos gastronómicos y turísticos. La Región de Coquimbo desde su
presupuesto, aunque limitado, no puede quedar a la espera de las propuestas que
emanen desde Santiago.
- Fortalecer
la cartera de proyectos de Subdere, a través del Programa de Mejoramiento
Urbano para la realización de proyectos en la región a través de los
municipios, recursos que tienen la singularidad de la rapidez de disposición y
de la absorción de mano de obra local. A marzo de este año se aprobó un presupuesto de 1.360 millones que debieran
estar en proceso de licitación en cada una de las comunas.
Sólo el
2,7% del total país le fue asignado a nuestra región e incluso, hay algunas
comunas que no cuentan con proyectos, una resignación regional en este sentido
permitiría fortalecer este programa y subsanar una situación de inequidad
territorial.
- La generación
de un Plan Estratégico Regional Alimentario, capaz de buscar e implementar
rápidamente oportunidades de negocio para el mundo agrícola y pesquero,
generando una guía que una los esfuerzos públicos, privados y científicos tras
el mejor uso de los subproductos alimentarios, generación de valor agregado,
comercialización y distribución del enorme potencial que en esta materia tiene
la tierra y el mar de la región de Coquimbo.
Es cierto que, muchas de estas medidas dependen de
la voluntad política y el traspaso de recursos desde el gobierno central, pero
debemos como región ponernos a la cabeza de la fila en términos de planes y
proyectos para, que una vez pasado esta catástrofe, no perdamos un minuto en
volver a recuperar e incluso potenciar aquellas áreas de negocio que nos han
llevado a ser considerados la región estrella.
Sé que hay una serie de condicionantes externas
que pueden impulsar o detener estas iniciativas locales u otras, que
seguramente el gobierno regional tiene en mente, pero creo vital acelerar los
procesos de toma de decisión ante los duros efectos que para la salud y el
desarrollo económico de nuestra región está teniendo esta pandemia de la que
estoy seguro saldremos adelante, como tantas otras veces, gracias al esfuerzo
de las familias que viven y se desarrollan en nuestra región de Coquimbo.
Les saluda con afecto,
Ricardo Cifuentes Lillo