Personal de la Tercera Comisaría de Carabineros de Ovalle detuvo este sábado a un hombre y una mujer que se trasladaban por la ruta D 45 hacia la capital del Limarí.
La pareja
transportaba distintos tipos de medicamentos controlados y treinta cartones de
cigarrillos, además de otras especies, y más de 300 mil pesos en dinero.
El procedimiento
se llevó a cabo pasado las cinco de la tarde, durante un control sanitario en
el Peaje de Socos.
Las especies y el vehículo fueron incautados, y se dio cuenta del procedimiento al Ministerio Público por la presunta existencia de un delito.
En este mes de abril se están cumpliendo 131 años desde su nacimiento (07/04/1889) en el Valle de Elqui, sus padres fueron Juan Jerónimo Godoy Villanueva y Petronila Alcayaga Rojas, teniendo presente que su verdadero nombre es Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga y su seudónimo deriva de un homenaje que les hace a los escritores Gabrielle D’Annunzio y Frédéric Mistral.
La formación de la poetisa se puede encontrar en diversas
personas y escritores. Ella manifestaba que; “Todos los que vienen después
de ti, madre, enseñan sobre lo que tú enseñaste y dicen con muchas palabras
cosas que tú decías con poquitas…”. También su padre fue importante, pese a
sus ausencias, varios sostienen que la vena poética viene de él, ya que, era un
payador nato, nacido en San Félix, Provincia del Huasco “… y hacia
excelentes versos de tipo clásico, de los cuales mi hermana conserva un poema
dedicado a mí que yo suelo repetir con dulzura y melancolía” (carta de Gabriela
a Virgilio Figueroa, Puerto Rico, 1933). Su relación con él no era de rechazo, “mi
recuerdo de él pudiese ser amargo por la ausencia, pero está lleno de
admiración de muchas cosas suyas y de una ternura filial que es profunda” (Carta
Ídem. 1933). La poetisa, reconoce en su hermana materna, Emelina Molina, “…
me dio enteramente la educación recibida en la infancia que en buenas cuentas
es la única que tuve y que me fue transmitida puede decirse, en las rodillas
fraternas.” (Carta. Ídem. 1933) Además debemos recordar a su abuela paterna
(doña Isabel Villanueva) quien la acerco a la Biblia y de la que no se separó.
Solo recordemos un extracto de lo escrito por ella, en dicho libro, “…Libro
mío, libro en cualquier tiempo y en cualquier hora, bueno y amigo para mi
corazón, fuerte, poderoso compañero.” Otra persona importante en la
formación de la poetisa fue “… un viejo periodista dio un día conmigo y yo di
con él. Se llamaba don Bernardo Ossandón y poseía el fenómeno provincial de una
biblioteca, grande y óptima…. Me prestaba a manos llenas libros que me
sobrepasaban…”. Con respecto a quien, y que leía, nos dice: “A mis
compatriotas les gusta mucho contarme entre las lecturas tontas de mi juventud
al floripondioso Vargas Vila, mayoral de la época; pero esos mismos que me dan
al tropical como mi único entrenador pudiesen nombrar también a los novelistas
rusos, que varios de ellos aprovecharon en mis estantitos.
Mucho más tarde, llegaría a mí el Rubén
Darío, ídolo de mi generación, y poco después vendrían las mieles de vuestro
Amado Nervo y la riqueza de Lugones que casi pesaba en la falda.”
No puedo terminar, sino mencionó la importancia de
nuestra poetisa en el mundo, además, ella misma al embarcarse en el vapor
Ecuador que zarpó de Brasil un 18 de noviembre de 1945, rumbo a Suecia a
recibir el 10 de diciembre el Premio Nobel de Literatura, le expresó a un
reportero de la Agencia Reuter; “el nuevo mundo ha sido honrado en mi
persona. Por lo tanto, mi victoria no es mía, sino de América”.
Esperamos aportar al conocimiento de la poetisa ya que,
la Región de Coquimbo todavía está al debe, en colocarla en el sitial que se
merece.
Octavio Álvarez Campos.
Profesor de Historia y Geografía Coquimbo
Octavio Alvarez participó en encuentro en Monte Patria.
También en esa oportunidad el germen de la enfermedad llegó desde afuera y los vecinos debían encerrarse en sus casas cuando los cuerpos de los fallecidos transportados en carretones pasaban por la calle en dirección al camposanto.
El profesor de Historia e Investigador histórico ovallino,
Rodrigo Iribarren Avilés en su trabajo “Salud, bandolerismo y expansión Urbana
a principios del Siglo XX”, recuerda las otras epidemias que a fines del siglo
XIX e inicios del siguiente diezmaron la población de Ovalle.
Todo en el contexto de la situación que se vive en la actualidad por la pandemia de Coronavirus que a la fecha registra ocho personas contagiadas en la comuna aunque aun no fallecidas por eta causa.
Hace mención en especial a las epidemias de viruela que
afectaron al entonces Departamento de Ovalle (actual provincia del Limarí) a
fines del siglo XIX e inicios del XX.
En una de las partes del extenso trabajo de investigación
Iribarren da a conocer la entrada en funcionamiento en 1863 del Hospital de
Caridad de Ovalle, bautizado con el nombre de San Juan de Dios.
“La capacidad del hospital en 1905 era de 34 enfermos de
solemnidad y 12 pensionados. (…) El Hospital en 1920 contaba con 80 camas y a
contar de ese año se estuvo habilitando una sala de maternidad”, que se sumó a
sala de cirugía financiada por el Gobierno. El año anterior a eso, el
“prestigioso doctor Antonio Onofre Tirado Lanas , secundado por su colega Segundo
Gallardo, realizó con éxito en Ovalle la primera operación de piedras o
cálculos a la vejiga , una verdadera proeza para la época”.
En el mismo escrito un informe del Consejo Municipal ponía
en antecedentes de las autoridades nacionales los problemas gastrointestinales
que causaba en la población el consumo de las aguas del rio, mencionando que en
1888 un brote de cólera causó 156 defunciones .
“En 1914 el agua potable todavía estaba inconclusa, la
cañería matriz se había instalado sòlo en la calle principal, el estanque
acumulador, mal construido, necesitaba reparaciones en forma urgente.
En 1905 había ya doce pilones públicos en la ciudad, pero
los aluviones de junio de ese año, destruyeron gran parte de la cañería y del
estanque recién reparado. Como consecuencia de ellos volvieron a circular por
la ciudad los aguadores que ofrecían su producto de puerta en puerta, pero a
precios exorbitantes.
Los ovallinos menos pudientes debieron conformarse con beber
agua de los canales durante algunos meses. Sólo en 1907 se instalaría la
mayoría de los arranques domiciliarios para el primer servicio de agua
potable”-
LAS EPIDEMIAS EN EL
SIGLO XIX
La crónica nos retrocede a junio a septiembre de 1871 cuando
una gran epidemia de viruela atacó a las localidades mineras de Panulcillo y
Tamaya. En la primera falleció un centenar de personas y en Tamaya un total de
190.
“La viruela aparecía un día en una subdelegación y pronto con
el aislamiento se extinguía, pero nunca dejaba de cobrar sus víctimas, ya sea
en Sotaquí, Mialqui, Hurtado, Dos Ríos, Chañaral de Carén, La Chimba o en
Ovalle mismo”.
“Pero si de epidemias de viruela se trata, sin duda algunas
que las más fuertes fueron las que tuvieron lugar entre 1877 y 1878, que
hicieron en conjunto mas de 2 mil víctimas fatales en nuestro Departamento,
atacando con más saña a Ovalle y Tamaya”.
Agrega el articulo más adelante: “Como informara el
Subdelegado de Mialqui, don Francisco Barrera, en junio de 1872 la mayor parte
de los enfermos eran de la clase proletaria
y los síntomas de la enfermedad se manifestaban con “dolor de cabeza, espalda,
cintura y algunos vómitos”.
De acuerdo al mismo Barrera “tan pronto los enfermos
eran recibidos en el lazareto, se le
aplicaba almidón con rosa en agua cocida, enseguida bebidas de varias yerbas y
por agua de pasto el agua de cebada cocida. Cuando el paciente se encontraba
con “mui mala peste” (en estado grave) era atacado a la garganta y en ese caso
se le recetaban gárgaras de aceite o grasa o enjundia.
Era difícil atacar esta enfermedad, casi endémica en el
Departamento, debido a la dispersión de la población, a su extrema movilidad y
fundamentalmente al hecho que resultaba casi imposible extirpar el temor sin
fundamento que la mayor parte de la gente de campo tenía por la vacuna.
Por ellos muchos elogios recibieron aquellas personas que
tenían la difícil misión de vacunar por todo el departamento, como don Pablo E.
Galleguillos, Arturo Sides, Manuel Penna y otros.
Cincuenta fueron los casos de viruela en la ciudad de Ovalle
en 1884 y 11 las víctimas fatales.
Al año siguiente hubo una nueva gran epidemia en el
Departamento, esta vez fueron 209 los infectados y de los cuales falleció el 19
% . Nuestra ciudad fue el epicentro de la epidemia. (…) “En la ciudad que
anteriormente sólo se había presentado uno que otro caso, han tenido lugar
diariamente cuatro, seis y hasta 8 nuevos casos”.
El Gobernador del Departamento en marzo de 1900 informaba a las autoridades centrales que la
enfermedad no era endémica sino que era importada de los departamentos vecinos
de Coquimbo y La Serena.
LA VIRUELA EN EL
OVALLE DEL SIGLO XX
Algunos casos de esta cruel enfermedad se presentaron sin
embargo en la ciudad en los años 1905, 1907, 1921 y 1923.
“Testigo de esta última epidemia, don Julio Medina Castañón –
dice el texto del profesor Iribarren – recuerda que las casas donde habitaban
los “varicosos” eran señalizadas con paños o pinturas de color amarillo. Dichos
enfermos eran trasladados en carretones al lazareto situado en la parte alta de
la ciudad (a un costado de la primitiva Cancha Núñez), parte oriente de la
actual población Atenas y casi al llegar a la quebrada de El Ingenio, que
administraba el cura párroco Antonio Villalón Marín.
De una manera similar eran retirados al camposanto quienes
fallecían como consecuencia de la
enfermedad . Los vecinos, al sentir el tintineo de las campanillas que portaba
el conductor del carretón, se agolpaban tras los vidrios y gruesos barrotes de
sus ventanas para observar el paso de tan macabro espectáculo. Las campanillas
anunciadoras de tan cruel presagio era la señal para que las madres corrieran
para asegurar puertas y ventanas para evitar que los mas pequeños salieran a la
calle.
Uno de los encargados de trasladar y atender a los enfermos
fue el “Cojo Domingo”, un personaje típico de ese entonces. El periódico “La
Constitución en 1923 de dedicó a este personaje el siguiente nota: “ Es este un
personaje de trágica celebridad, un degenerado por el alcohol que se ocupa de
los mas bajos oficios. Ordinariamente el Cojo Domingo es un pobre hombre de
quien nadie se ocupa, pero cuando aparece la viruela tiene mas celebridad que
el Dr. Corbalán Melgarejo”.
Era
el encargado de los variolosos , el encargado de desinfectar con azufre y
trasladar los cuerpos al cementerio.
“La viruela invade la
ciudad. La ciudad infestada. En la ciudad mas de cincuenta casos, siendo el
barrio Benavente el mas amagado”, informaba el periódico El Tamaya el lunes
2 de abril de 1923.
En tanto en la memoria gubernativa correspondiente a 1923,
el Gobernador Departamental de Ovalle don Lorenzo Palma, informó al intendente
que : “A principios del mes de marzo un comerciante venido de Iquique (Juan
Derpic Radic) atrajo a esta el germen de la viruela, epidemia que, los escasos
medios que se disponían para combatirla, hizo cincuenta y seis víctimas, de las
cuales fallecieron 35”.
OTRAS ENFERMEDADES
En forma esporádica otras enfermedades no menos virulentas,
como la influenza, el coqueluche o tos convulsiva, la alfombrilla, la difteria,
irrumpían en el Departamento.
“En el año 1895, por ejemplo en el Departamento hubo 362
defunciones como consecuencia de un brote de Coqueluche. En 1913 hubo en la
ciudad de Ovalle una epidemia de difteria. En 1918 y principalmente 1919 hubo
epidemias de gripe o influenza y alfombrilla que atacaron a más del 60 % de la
población de Ovalle. Fallecieron en nuestra ciudad en 1919 como consecuencia de
la alfombrilla 110 menores. La gripe también produjo una gran cantidad de defunciones
entre personas de entre 20 y 35 años. De 2.059 personas que fallecieron en el
departamento por distintas causas, el 12 % fue como consecuencia de la gripe”,
agrega.
Como se puede ver según el trabajo de investigación del
profesor Rodrigo Iribarren Avilés, Director del Museo Gabriel González Videla
de La Serena, Ovalle – aunque con cicatrices – ha sobrevivido a otras pestes,
con una historia desconocida para la mayoría de sus actuales habitantes.
Ahora, con el esfuerzo de muchos y la cooperación de todos, también vamos a salir de esta.
** Este trabajo está incluido en el libro “ CUATRO ESTUDIOS SOBRE LA HISTORIA SE OVALLE EN EL SIGLO XX” (1993) que contiene además textos del profesor Sergio Peña Álvarez, Jaime Etchepare Jenson y Roberto Paez Constela
A su vez pronóstico del Ceazamet anticipa probables chubascos para localidades de la provincia del Limarí, entre estas Ovalle.
De
acuerdo con la información proporcionada por la Dirección Meteorológica de
Chile (DMC), mediante la actualización de su Aviso Meteorológico, emitido en las últimas horas de la tarde de ayer sábado,
el día de hoy, se prevé el probable desarrollo de tormentas eléctricas en
valle, precordillera y cordillera de la Región de Coquimbo. Cabe señalar, que
el periodo más favorable para la ocurrencia de este fenómeno, será en el
transcurso de la tarde y noche.
La
actualización de esta alerta se constituye como un estado de reforzamiento de
la vigilancia, mediante el monitoreo preciso y riguroso de las condiciones de
riesgo y las respectivas vulnerabilidades asociadas a la amenaza, coordinando y
activando al Sistema de Protección Civil con el fin de actuar oportunamente frente
a eventuales situaciones de emergencia.
Durante la ocurrencia de tormentas
eléctricas, ONEMI recomienda a la población permanecer en un
lugar seguro y evitar salir, a menos que sea absolutamente necesario; evitar la
proximidad a maquinarias, cercas o rejas de metal, alambrados y líneas
eléctricas y/o de telefonía; y no utilizar equipos radiales, aparatos GPS,
teléfonos fijos o móviles durante la tormenta.
PROBABLES CHUBASCOS
En tanto la red
climatológica Ceazamet anuncia para hoy domingo probables chubascos en diversos
sectores de la provincia del Limarí.
Entre estos Ovalle, Punitaqui, Monte Patria, El Palqui, Rapel, y Combarbalá.
Tenemos el sentimiento de comunicar el sensible fallecimiento de las siguientes personas:
AÍDA ELENA VEGA VEGA (Q.E.P.D.)
Está siendo velada en Tamaya 112 Ovalle. La misa se realizará hoy
domingo 12 de abril a las 09:30 horas en la iglesia Santísimo Redentor, luego
será trasladada al cementerio municipal de la ciudad.
LUZMIRA GLADYS GONZÁLEZ CASTILLO (Q.E.P.D.)
Está siendo velada en Magallanes Moure 537 población Carmelitana, Ovalle. Se realizará un responso en el domicilio el día de hoy domingo 12 de Abril a las 09:00 horas, luego será trasladada al cementerio parque de la ciudad.
MARÍA INÉS COFRÉ CORTÉS (Q.E.P.D.)
Está siendo velada en Gregorio XVI 1086 Villa La Paz. Será trasladada al cementerio municipal de la ciudad hoy domingo 12 de abril a las 15:00 horas.
Pasado el sábado, al aclarar el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a visitar el sepulcro. De repente se produjo un violento temblor: el Ángel del Señor bajó del cielo, se dirigió al sepulcro, hizo rodar la piedra de entrada y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el relámpago y sus ropas blancas como la nieve. Al ver al Ángel, los guardias temblaron de miedo y se quedaron como muertos.
El Ángel dijo a las mujeres:
Ustedes no tienen por qué temer. Yo sé que buscan a Jesús, que fue crucificado.
No está aquí, pues ha resucitado, tal como lo había anunciado. Vengan a ver el
lugar donde lo habían puesto, pero vuelvan enseguida y digan a sus discípulos:
Ha resucitado de entre los muertos y ya se les adelanta camino a Galilea. Allí
lo verán ustedes. Con esto ya se lo dije todo.
Ellas se fueron al instante
del sepulcro con temor, pero con una gran alegría inmensa a la vez, y corrieron
a llevar la noticia a los discípulos.
En eso Jesús les salió al
encuentro en el camino y les dijo: “Paz a ustedes”. Las mujeres se acercaron,
se abrazaron a sus pies y lo adoraron.
Jesús les dijo: “No tengan miedo. Vayan ahora y digan a mis hermanos que se dirijan
a Galilea. Allí me verán”.
La esperanza de los discípulos
se había quedado sepultada en la tumba del ajusticiado. Por eso las apariciones
no hay que tomarlas como pruebas teológicas de la resurrección, sino como
señales de un proceso espiritual de fe. Casi todas las apariciones contienen
una o varias frases en las que expresa con tristeza la falta de fe de los
discípulos. Cuando las mujeres fueron donde los discípulos a contarles su
experiencia de resurrección a ellos les parecieron desatinos de mujeres todas
esas palabras y no les quisieron creer. La fe en la Resurrección es una
realidad honda, personal, misteriosa. A ella se llega por ese proceso que, por
comprometer a la libertad humana y a la gracia divina, se convierte en un
camino que desborda toda lógica. Resurrección es agradecer los hermosos dones
gratuitos de Dios que rodean nuestra existencia.
El Padre no abandonó a su Hijo
en la muerte sino que lo resucitó a la nueva vida y lo recibió en su gloria. El
proyecto que tenían las mujeres de embalsamar a Jesús, ha sido desbordado por
el acontecimiento de la resurrección. El mensaje de los seres vestidos de
blanco les orienta en otra dirección: no es posible buscar a Jesús entre los
muertos porque está vivo. La presencia de las mujeres en el Calvario y durante
la sepultura pone de relieve la ausencia de los discípulos. Estos han huido
ante el peligro, mientras que las mujeres estaban allí. El anuncio que reciben
las mujeres es el mismo que recibimos los cristianos de todos los tiempos.
Jesús oculto a los ojos de la humanidad, vive gloriosamente con Dios su Padre,
y está cerca de quienes creemos en él.
No nos fijamos en el proceso
personal o comunitario de la fe que lucha por abrirse paso entre dudas y
dificultades, hasta llegar al convencimiento de que Jesús está vivo porque lo
sienten en su interior.
Frente al testimonio interior
de que Jesús está vivo, ya no vale la pena estar pendiente del sepulcro vacío.
El misterio Pascual de Cristo
nos invita a hacer realidad la vida nueva que Jesús de Nazareth nos propuso.
Todos nosotros podemos pasar de la esclavitud a la libertad, del temor a la
seguridad, de las tinieblas a la luz, con la seguridad de quien venció
definitivamente la muerte, nos acompaña en el trabajo por hacer cada día un
país más humano, un país que dejemos atrás las desigualdades, un país más
fraterno, un país consiente de las dificultades económicas que viven tantas
personas, un país consciente de la fragilidad humana, un país preocupado y
responsable por la salud de las personas.
Los símbolos de la Vigilia
Pascual nos permiten renovar nuestra fe y encender el cirio pascual de nuestra
esperanza.
Debido a la pandemia de Coronavirus que afecta al mundo, el cumpleaños 189 de la ciudad se vivirá en casa.
Abril es un mes especial para los ovallinos, puesto que la capital limarina el próximo martes 21 , tras su fundación en 1831, cumple 189 años de existencia. Pero, como todos sabemos, ha sido un año muy convulsionado debido a la pandemia mundial por el Coronavirus, lo que ha llevado al Gobierno Central a tomar medidas estrictas, entre ellas, la prohibición de actividades masivas de todo tipo.
Y por primera
vez en su historia no habrá ningún acto conmemorativo, deportivo y artístico, para
festejar la efeméride, dando
cumplimiento al llamado de las autoridades de evitar las aglomeraciones de
personas y el llamado quedarnos en casa y tomar todos los resguardos, para
evitar la propagación del virus.
“Es una fecha muy especial para todos, pero
primero está nuestra salud. Estamos viviendo temas difíciles, pero ya habrá
otra oportunidad para disfrutar con actividades artísticas, deportivas y
culturales, tal como los años anteriores. Como municipio estamos concentrados
en seguir potenciando las medidas preventivas frente al Coronavirus, como los
operativos de sanitización que realizamos todos los días en zonas urbanas y
rurales de nuestra comuna y también en los controles sanitarios en los accesos,
porque no queremos que sigan aumentando los casos en Ovalle”.
Asimismo, se
tenía considerada la rendición de la Cuenta Pública, que corresponde al año
2019, por parte de la autoridad comunal, pero si bien “entregaremos los
informes correspondientes, en formato digital, a los integrantes del Concejo
Municipal, miembros del COSOC y del Consejo de Seguridad Pública y para la
comunidad, el acto masivo, que se efectúa todos los años, lo postergaremos
hasta que contemos con la seguridad de que no tendremos problemas de
contagios”.
Los nuevos casos confirmados corresponden a una familia de Illapel, lo que elevaría a 66 el número de personas en la región de Coquimbo.
Durante
la mañana de este sábado, el gobernador del Elqui, Gonzalo Chacón, entregó el
balance realizado por las autoridades regionales, hasta las 21.00 horas de
anoche. A ello sin embargo se añadió otros dos nuevos casos de personas
contagiadas oor Covid-19.
La
autoridad agregó que estos nuevos casos corresponden a un grupo o
«cluster» familiar de la comuna de Illapel, los que se mantienen
realizando cuarentena en sus casas. Estas son personas de 70 – 21 – 16 – 25 y
tres años de edad.
Esto
eleva a 66 la cantidad total de personas conformadas con contagio en la región
de Coquimbo, de los que 20 son de
Coquimbo; 18 Illapel; 12 La Serena; 8 en Ovalle; 6 en Salamanca; 1 en Los Vilos
y 1 en Río Hurtado.
A su vez
Edgardo González, Director (s) de Salud Coquimbo añadió que son cuatro las
personas que permanecen hospitalizadas en la región: tres de ellas en Ovalle ,
dos de las que están en la unidad de Cuidados Intermedios y 1 en una cama
básica, sin respirador artificial. Y una cuarta en La Serena, en una unidad de
Cuidados Intermedios.
Por estos días el mundo cristiano se encuentra conmemorando la Semana Santa, la cual nos invita a reflexionar sobre nuestros actos y los cambios que debiésemos realizar para acercarnos más a Cristo.
Su figura representa una dimensión específicamente religiosa pero
también tiene una connotación humana, abierta a todos, con independencia del
credo religioso que se profese. Ésta es una figura que ha tenido seguidores en
todos los tiempos y en diversos lugares del mundo, pero también ha sido sin
duda, objeto de contradicciones e incluso de persecuciones contra quienes han
sido cristianos.
La Semana Santa para los cristianos es una de las fechas más importantes y significativas del calendario
litúrgico, pues representa entre otras cosas, el triunfo de la vida sobre la
muerte; tan es así que durante los tres primeros siglos del cristianismo la única
fiesta que realmente se celebraba era la Pascua de Resurrección (la Gloriosa
Resurrección de Cristo) y en menor medida Pentecostés (descenso del Espíritu
Santo sobre los apóstoles). No fue sino, que con el tiempo se adicionaron
celebraciones de los distintos momentos de la vida de Jesús y de los Santos,
para llegar al calendario litúrgico que hoy conocemos.
Que el origen del calendario cristiano, sea en la Resurrección de Jesús nos debe llevar a reflexionar sobre
nuestra existencia y sobre el valor inconmensurable de la vida (desde su
concepción hasta su término natural). Semana Santa es la fiesta de las fiestas,
al celebrar la resurrección de Jesucristo, el triunfo de la vida sobre la
muerte, del bien sobre el mal, de la luz sobre la oscuridad.
En la actualidad la Semana Santa, comienza con el Domingo de Ramos,
que celebra la entrada de Jesús en Jerusalén, para luego dar paso al Jueves
Santo en donde se recuerda la Última Cena; para posteriormente a ello,
enfrentarnos al Viernes Santo que es el día de la crucifixión y muerte de Jesús,
para que finalmente el día Domingo Santo, éste Resucite de
entre los muertos.
Cada Semana Santa, nos permite volver sobre las distintas enseñanzas
que nos dejó el paso de Jesucristo entre nosotros, como fue el gesto realizado
por Poncio Pilatos, que ha quedado grabado en el inconsciente colectivo de las
personas culturalmente hablando, por el gesto de “lavarse las manos”, ante su
incapacidad de asumir la responsabilidad personal por sus acciones. En donde en
el juicio a Jesús, le hizo la pregunta al pueblo, sobre si querían soltar a éste (por Jesús) o a Barrabás; siendo la respuesta del pueblo, que se dejara
libre a Barrabás que era un delincuente y se crucificara a Jesús, en quien
Poncio Pilatos, no veía ningún mal, pero que igualmente cedió ante las
presiones y derramó la sangre de un inocente y se excusó diciendo que el pueblo
lo había decidido y no él.
Es por ello, que en ocasión de lo
que se conmemora (la pasión, muerte y resurrección de Jesús) y de los tiempos
difíciles que estamos atravesando como humanidad, me gustaría invitarlos a
volver a leer los Evangelios para recordar, para volver a pensar, para
reflexionar, para simplemente vivir mejor y para que después de esta pandemia
logremos recuperar una sociedad más tolerante y reflexiva y así con ello seamos
un verdadero aporte a la creación de una cultura de respeto y de dialogo, algo
que en éstos momento se requiere con suma urgencia para poder no sólo
sobrevivir, sino que vivir como humanidad.
Tenemos el sentimiento de comunicar el sensible fallecimiento de las siguientes personas:
NINFA ABDOLIA BOYD OLIVARES (Q.E.P.D.)
Está siendo velada en Chillan 251 Villa El Libertador Ovalle. Hoy sábado 11 de abril se realizará un responso en el domicilio a las 11:00 horas, luego será trasladada al cementerio municipal de la ciudad.
GABRIEL JESÚS SEGOVIA CUELLO (Q.E.P.D.)
Hoy Sábado 11 de abril se realizó un responso en su domicilio a las
10:00 horas, y luego fue trasladado al cementerio municipal local.
AÍDA ELENA VEGA VEGA (Q.E.P.D.)
Está siendo velada en Tamaya 112 Ovalle. La misa y funeral se
comunicarán oportunamente.
ULISES ENRIQUE GALLEGUILLOS PIZARRO (Q.E.P.D.)
Está siendo velado en la iglesia Santísimo Redentor de Ovalle. La misa y
funeral se comunicarán oportunamente.
Hace poco, con algunos días de diferencia, murieron esos escritores nortinos que fueron grandes amigos: Sergio Gaytán y Juan García Ro.
Los unía la edad, la literatura; eran especialistas en la lengua;
connotados sabedores del patrimonio del norte; hijos de la región de
Antofagasta; guardianes de la historia literaria del norte y grandes difusores.
Publicaron atiborrados: muchos libros propios y de otros, hasta el mismo día en
que murieron. Otra coincidencia: publicaron, cada uno, dos libros en esos
mismos días, y no los vieron.
Ambos fueron durísimos. No transaron en su devoción. De alguna forma
propusieron o insinuaron una teoría de la literatura del norte y una ideología
del mundo atacameño. Les faltó vida.
Sergio Gaytán fue huraño con el prójimo literario, especialmente con los
escritores del norte. Fue un padrino. A Hernán Rivera Letelier lo acogió y lo patrocinó
en los ’80 en Antofagasta; lo puso por delante, y tenía razón. Luego, se
decepcionó; lo trataba duro —como a muchos otros—muy bien asistido por su
conocimiento, pasión y reflexión informada. También, fue pretoriano del pasado
literario del norte; ayudó a poner en el tapete este patrimonio; se dedicó a
Sabella y Bahamonde, y se volvió especialista del siglo XX en el ethos del
desierto. Y con eso, arrastró a muchos contemporáneos e, incluso, descuidando
su propia obra. Fue tutor de algunos poetas nortinos del ’80 y del Grupo
Recital, los cuales protegió y promocionó hasta el día de su muerte. En cambio,
discriminó y maltrató a los del Grupo Salar. El tiempo le pegó un portazo. Era
muy ilustrado; espadachín, hasta la soberbia, de la cultura de Antofagasta.
Juan García Ro combinaba muy bien su trabajo literario con la de difusor
y editor, que dejó huellas profundas en el Huasco. Laborioso y exigente. Era
muy cariñoso. Esto no quitaba que fuera correcto, tenaz y claro. Su visión
política era rigurosa: de izquierda y democrática, pero personal y autónoma. En
los últimos años, tuvimos acercamientos importantes en el federalismo y plena
coincidencia contra el centralismo oprobioso. Era muy honesto y reflexivo; pero
también exigía contrapartida. Y muchos quedaron repitiendo en su aula. Le
decíamos: “Juanito el bueno”. No se prestaba para confusiones, ya que sus
opiniones filológicas eran vigorosas, fuertes y virtuosas. Era bonachón;
confiaba en la gente. Sin embargo, no aceptaba incumplimientos ni sobadas de
hombros. Varios fueron zarandeados por su persistencia y consistencia. Fue
legendaria su devoción por el libro y su capacidad de entusiasmar en la
lectura.
Ambos fueron duros conmigo. Y, también, con otros. Generalmente, sus
opiniones eran lapidarias. Eran malas pulgas. Al final de su vida, Juan García Ro
hizo mucho para que hubiera un trabajo común entre los tres. Lo estaba
logrando. Los escuchaba con detención y respeto. Me dolían las muelas cuando examinaban
obras y autores nortinos. Dejaron una marca indudable. Y aportaron brillantemente
al patrimonio del norte. Obviamente, un dúo como este, no se veía desde Sabella
con Bahamonde.
Sergio Gaytán fue cruel conmigo. Es testigo el poeta Wilfredo Santoro;
sobre todo, de su odio al Grupo Salar. Influyó en el poeta Eduardo Pelao Díaz,
para que este me injuriara y me descuerara. Casi al final de sus días, el Pelao
me pidió perdón, y alcanzamos a remar algunas iniciativas culturales y su autorización
para que yo lo publicara. Creo, que los esfuerzos de Juan García fueron
mellando la resistencia de Gaytán contra mío; además, de mi persistencia y
pertenencia a la literatura. En muchos encuentros y seminarios compartimos. Fue
aceptando que no podía ningunearme. También, fuimos compartiendo opiniones,
deconstrucción y otros análisis de la literatura del norte. La mutua devoción
por los legendarios como: Chango López, Manco Moreno, Ossa y otros y los héroes
de las guerras civiles y del Pacífico, hizo otro tanto. Hace un poco más de un
año, concibió algo sorprendente. Presentó mi libro: Sobre Eros & tumbas. Leyó en Vallenar un texto revelador sobre
el libro cargado de opiniones enjundiosas, aplicadas y atentas. Tal vez, lo
mejor que se ha escrito de mi escasiosa poesía. La última vez que lo vi, en Chañaral
de Aceituno, lo escuché denostar a un escritor relevante del norte, que me dio
escalofríos. Entendí que él era así. Y meridianamente justo.
Con Juan García Ro trabajé hasta sus últimos días. Lo visité en Vallenar,
unos días antes. Y hablamos por fono un par de hora antes que falleciera. Era afanoso:
de jornada completa. Hablábamos a cada rato. A menudo, discutíamos asuntos literarios
y editoriales por horas. Había que llevarle el ritmo. Ha sido el mejor
publisher del norte. Era capaz de sostener el control de las actividades en
forma profesional. Creo que su trabajo en ENAMI y en la Pellets de Huasco le perfeccionó
su fuerza detallista, numérica y estadística de cada situación. No olvidaba un
compromiso ni deuda por lejana que fuera. Publicó mi último libro; se entusiasmó.
Su generosidad tenía fama. Me retó muchas veces. Muchas veces lo escuché. Era
severo en las cuestiones de las formas y reglas del idioma. Era un homo
gramático. A veces le hice caso. Era como mi hermano mayor. Me lo insinuaba. No
hay duda que ha sido uno de los mejores amigos, tal vez el mejor. Fue un
maestro. Y nos dejó una labor heroica. Labor maciza desde el Huasco. Puso la
bandera del patrimonio muy alta; marca que se verá más alta con los años.
Ambos, murieron casi juntos. Quedaron como montañas de la nortinidad.
Fue un privilegio haber sido zarandeado por ellos. Me ayudaron de todas maneras
a ser mejor y, al decir de Gorki, a perfeccionar mi ir: Por el Mundo y Mis universidades.