El texto, denominado BATALLA DE LOS LOROS, documentos, testimonios e iconografías, fue la obra que tuvo más venta de los libros publicados en el Norte en el año 2019. Va en su segunda reimpresión, y se prepara una tercera.
Su
éxito se debe a que era un libro largamente esperado; por sus relatos inéditos,
por las biografías de héroes legendarios —que llevan sus nombres muchas calles
de Chile—. Y por las controversias, que han bordeado la PDI, los tribunales, la
Contraloría y el Gobierno de la Región de Coquimbo. Además, en el trascurso de
la obra murió su ilustrador, el periodista José Gai y el escritor Juan García
Ro, su corrector de pruebas.
Este best seller
nortino da cuenta de la Batalla de Los
Loros, que sucedió al este de Las Compañías en La Serena, el 14 de marzo de
1859, donde las tropas del Gobierno de Montt se enfrentaron a las tropas del
“Ejército Libertador del Norte”, formados por insurgentes de Atacama y Coquimbo,
comandados por el general Pedro León, en el marco de la llamada: “Revolución
Constituyente”. El libro contiene documentos epocales, testimonios y mapas de
la batalla. La mayoría de ellos son inéditos: El parte de Guerra de la batalla relatado por el comandante del Estado
Mayor revolucionario y poeta, Ramón Arancibia Contreras; relatos del historiador Pedro Pablo Figueroa, el juicio al comandante de las tropas del
Gobierno por la pérdida de la contienda; noticias
de los diarios de entonces; manuscritos
de los decretos del firmados por Pedro León Gallo, y varios documentos, mapas,
fotos. Además, un sinnúmero de biografías de héroes legendarios, que las calles
principales de Antofagasta, Copiapó, Vallenar, La Serena y otras llevan sus
nombres.
Batalla de Los Loros
fue publicado por la Sociedad Patrimonial Pedro Pablo Muñoz Godoy —que dirige
Alicia Mondaca Rivera— y un equipo editor, compuesto por: Juan García Ro,
Arturo Volantines, Catherine Trigo y Eva Tapia Cortés. La portada corresponde a
una acuarela de Alberto Márquez Allison, que fue facilitada por la Academia de
Historia Militar de Chile. Y, la contraportada, a una imagen de la “Carga de la
Legión Huasquina” en la batalla de Loros, realizada por el pintor y periodista,
José Gai. Este texto fue ganador del concurso editorial del GORE de la región
de Coquimbo.
LA
BATALLA DE LOS LOROS
Batalla de Los Loros se
desarrolló en la Quebrada del mismo nombre, al noreste de la ciudad de La
Serena. El Ejército Libertador del Norte bordeó La Serena por el mineral de El
Brillador y bajó por el lado este de la Quebrada, y se atrincheró en ese lugar.
Los Centralistas, estacionados cerca del río, enviaron ataques de caballería
sobre el naciente de la Quebrada, pero fueron rechazados por tropas escogidas,
en guerrilla, de los revolucionarios, ya que estos no pudieron contar con su
propia caballería. Esta acción dejó en malas condiciones a los insurgentes de
Pedro León Gallo. Durante algunas horas, se combatió con fusilería y cañones.
Pronto, al quedar inutilizados los cañones revolucionarios, los regimientos del
Gobierno Central hicieron un ataque sobre la orilla este de la quebrada, siendo
repelidas por los mineros con el “Corvo”, causando muchas bajas y dispersión en
las tropas de Gobierno, las cuales fueron perseguidas hasta el río. Los
sobrevivientes huyeron a Coquimbo, donde se reembarcaron. En las orillas de la
Quebrada de Los Loros quedaron centenares de cadáveres y vestigios del combate.
Por parte de las fuerzas revolucionarias, quedó un centenar de muertos y
heridos. Entre ellos, Víctor Torreblanca, José A. Peña, Antonio “Manco” Moreno
y el mismo comandante Pedro León Gallo, con dos heridas de bala. Después de
enterrar a los muertos, el ejército revolucionario descendió a La Serena, y fue
recibido con flores y algarabía multitudinaria.
La
Revolución de 1859 —que conmemora 161 años— empezó a desarrollarse cuando
Benjamín Vicuña Mackenna observa que “la Moneda ya no es un palacio de
administración pública, es una fortaleza, es la Bastilla”. Comenzó cuando
nuestros diputados y representantes de algunas provincias no se sumaron a los
arreglos nacionales de la Presidencia de Manuel Montt para favorecer la
oligarquía que, con métodos fraudulentos, pretendía comprar por parte del Estado,
bienes a particulares. Especialmente, en el hecho tremendo del negociado del
Ferrocarril Valparaíso–Santiago, para adquirir las acciones a los empresarios.
Esto trajo como resultado una tensión insoportable. Los mineros del norte ya
estaban muy molestos con el Gobierno del Presidente Montt, porque los
agricultores casi no tributaban; en cambio, ellos, pagaban altos aranceles.
Además, los artesanos y, particularmente, los obreros de las faenas mineras,
soportaban condiciones prehistóricas de trato en los laboreos y de abundante
accidentalidad. Esto hizo que la comunidad pluriclasista de Atacama y Coquimbo
se uniera. Y estallara la Revolución.
LANZAMIENTO DEL LIBRO EN OVALLE
Están
previstos nuevos lanzamientos: en la Feria del libro de La Serena y en la de Ovalle
( 16 de febero); en Coquimbo, Vallenar, Copiapó y Santiago y, especialmente, en
la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
El prologuista de la obra, Arturo Volantines, dice: “La Revolución Constituyente fue un hecho significativo de la Historia de Chile, aunque desconocido y no suficientemente valorado. Han pasado más de 160 años, y muchas de las visiones de Estado que tenían los revolucionarios siguen latentes, como son: la creación de regiones autónomas; una verdadera educación pública; ley tributaria equilibrada; la elección de autoridades provinciales y regionales a través de voto popular; el derecho a tener símbolos culturales propios y, sobre todo, la creación de una constitución: conmutativa, sinalagmática, consensuada por toda la comunidad y avecindada a la equidad de un Estado federalista”.
Además, agrega: “La Sociedad Pedro Pablo Muñoz Godoy de La Serena trabaja en el sitio. Para conocer más de este primer proyecto en Las Compañías, se propone la creación de un referente, a partir de su notable patrimonio intangible y tangible y de ser símbolo de la dignidad y del sacrificio de las regiones. Nuestro trabajo específico en el “Sitio de la batalla de Los Loros” —en conjunto con muchos profesionales tales como arqueólogos, antropólogos, ingenieros, historiadores, poetas, etc.—; ha sido y es para preservar el lugar y que sea un Santuario de la Memoria y no una especie de Fantasilandia. Para ello, contamos con cientos de apoyos expresos como: el Ministerio de las Culturas, el CORE de la Región de Coquimbo, el alcalde de la ciudad de La Serena, del gobernador del Elqui, de varios diputados de la república; de los Premios Nacionales: Gabriel Salazar, Sergio Villalobos, Jorge Pinto Rodríguez, etc., y de muchísimas organizaciones culturales de Chile. Avanzamos en el propósito que sea declarado, a la brevedad, Monumento Histórico Nacional por el Estado de Chile”. También, dice. “Por ello, se vuelve imprescindible que la comunidad y las autoridades conozcan esta montaña invisible de la memoria: de la épica, libertad, dignidad, valentía y matriotismo de un pueblo en el mundo. Además, sirva de reflexión, en el momento en que el país precisamente está en la etapa de grandes reformas, para profundizar la democracia en el marco de mayor justicia social y para que sea un país pluricultural y progresista”.