Sr. Director: Deseo referirme desde mi perspectiva muy humilde, pero con mi visión muy clara respecto de lo que yo pienso sobre expresiones de algunos personeros públicos, a los que ha hecho alusión el Diputado Sr. Matías Walker en un matutino local, cuyo título dice: “Yo estoy con Ustedes”. (El Ovallino 25/05/2020 – Crónica, Pág. 07).
Deseo expresarle al Diputado Walker,
que no es estoy de acuerdo con esa visión que él comparte y de muchos con esto de:
“Tirar toda la carne a la parrilla, o
tirar la casa por la ventana”… ¡ahora!
La pregunta es, si esos exministros a
los que él hace mención, harían lo mismo que hoy piensan si fuesen ellos los
que estuviesen en las actuales circunstancias, y a todos aquellos con quienes
comparte estos pensamientos, los “comparo”… cuando en situaciones como éstas
muchos se creen los dueños de la verdad con estas falacias lógicas que lo único
que logran es confundir y calentar los ánimos de una ciudadanía que hoy está al
límite.
Esto es… cuando la selección chilena sale al
campo de juego y sus jugadores no están dando el ancho en la cancha, o no
obtienen los resultados que muchos desean, entonces los comentaristas
deportivos, periodistas y algunos hinchas se transforman en Directores Técnicos
y expresan “todo” lo que ellos hubiesen dispuesto para cambiar las
circunstancias de los hechos… que el DT no tomó una buena decisión, que los
cambios fueron los equivocados, que no fueron oportunos, que el jugador está en mal estado físico, que
el DT debió ingresar a éste o aquel, que
pudo haber hecho esto o aquello… pero siempre están disconformes; más aún
cuando pierden, los pobres se transforman en carne de cañón y cual más o cual menos, hacen leña del árbol
caído y no importa que nos estemos quemando a nosotros mismos. Yo me he
preguntado siempre cuando aquello se sucede… si ese comentarista deportivo sabe
tanto de fútbol y lo hubiera hecho tan bien (como lo expresa), porqué entonces
no está dentro del campo de juego dirigiendo al equipo??? Perfectamente podría
ser el DT ideal, si tiene la varita mágica que resuelve en perfección.
Y para qué decir cuando ganan, todos
se suben al carro de la victoria y los ensalzan hasta transformarlos casi en
semi-dioses.
Yo no, cuando pierden, es cuando más
férreo es mi apoyo a mi selección y la defiendo aunque todo el mundo esté en su
contra, eso es convicción y creer que el caído se puede volver a levantar.
El dicho dice… “En la cancha se ven los gallos”. Y hay otro: “Hay que estar en los zapatos del otro para ver cuánto calza”. Pero estamos tan mal acostumbrados, que sólo criticamos, más cuando se es del bando contrario y esto en política es peor; lo más triste es que cuando ellos tienen que tomar una decisión, tiran la pelota pa`l corner, eso sucedió con las rebajas de la dietas parlamentarias, un tercero debe definir ahora cuánto se les rebajará. Entonces… qué idoneidad moral tengo, para exigir a otros lo que yo he sido incapaz de resolver. Con la mitad de la dieta parlamentaria, de sólo un diputado, perfectamente podría entregarse unos $274 mil pesos mensuales aproximadamente, a unas 17 temporeras.
Ahora bien… respecto a su expresión
sobre que el Ministro de Hacienda Ignacio Briones “es un ministro bien inspirado”, lo dice peyorativamente? o qué
quiso expresar con esa frase. Perdón Director… es qué a veces me pongo un poco
tonta y me falta comprensión lectora. Para mí… y aun con todas sus falencias…
el Ministro Briones es brillante, claro y honesto.
Para concluir, el Diputado Walker
dice: “Es hora que el Gobierno nos convoque a todos a un gran acuerdo sobre
este propósito”, ¿y qué hará si aquella convocatoria se sucediera y una parte
de su conglomerado político se reste como ya lo ha hecho antes?
No soy nadie, nada más y nada menos
que una poco brillante exalumna del
tan glorioso “Instituto” Politécnico de Ovalle. Pero los llamo a la reflexión.
Con respeto… Si no suman en positivo es mejor quedarse callado.
Por supuesto… siempre se puede
mejorar y sobre el tema de los “bancos”, da para largo, continuamente reciben y
nada dan, pero nadie le pone el cascabel al gato.
Atentos saludos.
Cecilia Campusano.